Gino, un joven inventor que regala prótesis impresas en 3D
Ingenio. En 2014 se hizo conocido por diseñar una mano para un chico de 11 años que nació sin dedos. A partir de esta experiencia comenzó a imprimir gratis las prótesis a los que las necesiten  

Sábado 19 de Septiembre de 2015

Tiene apenas 20 años, pero ya en 2014 el país comenzó a hablar de él. Gino Tubaro es el joven que, junto con Rodrigo Perez Weiss y Joan Cwaik crearon una prótesis con una impresora en 3D para Felipe Miranda, un chico de 11 años que nació sin los dedos de su mano izquierda.Allí comenzó todo. Ahora Gino, tiene un proyecto mucho más ambicioso. Entregar la mayor cantidad de prótesis impresas en 3D alrededor del mundo. Sin costo, gratis para todos los que más las necesiten. En diálogo con Diario UNO, contó acerca de esta ambiciosa y desinteresada iniciativa de entregar manos postizas hechas con impresoras 3D.

—¿Cómo funciona el proyecto? —Lo que hicimos fue montar una plataforma en la que la idea es que la persona pueda ingresar, cargar sus datos y eligir ahí qué tipo de prótesis quiere. Los modelos que tenemos hoy en día disponibles para entregar son con un diseño en particular de manos. Después tenemos de brazos, y otras partes más. Lo que hace la gente es cargar sus datos, y nos encargamos de entregar una prótesis, o sino los planos en 3D para que la puedan imprimir. Estas prótesis se entregan gratis, porque si un chico de cinco años necesita una mano, seguramente va a tener que comprar una prótesis a los cinco, una a los seis, otra a los siete y salen mucho dinero. Son supercaras y entonces lo que nosotros hacemos es imprimirlas en 3D y en un par de horas está lista. —¿Cuándo empezaste a hacer todo esto y por qué? —Yo empecé hace un año y medio, con el caso de “Feli”, que fue la primera que entregué. Me gusta inventar cosas desde chico, y gané premios de Naciones Unidas, y otros lugares más, y siempre apunté a que la tecnología sea útil. Que le sirva a alguien de verdad. Que no solo sea una entretención. Lo primero que hice fue armar una impresora 3D a los 16 años, porque quería saber qué es lo que se podía hacer con ella además de muñecos. Hoy en día se usan mucho para cosas medio inútiles, pero hay otros usos. Como por ejemplo, hacer prótesis. Lo bueno es que le sirve mucho a la gente. Ahí empecé a ver que a “Feli”, le servía. Y como a estas prótesis nosotros las regalamos, el agradecimiento que te da la persona que las usa es mucho más satisfactorio incluso que la plata. Es una buena motivación, darle una mano a alguien que por ahí durante muchos años no la tuvo y gracias a ella esta persona puede hacer un montón de cosas.—¿Cómo se financian si lo hacen gratis? —Hay distintos sponsores. Hay gente que ayuda con los soportes de mano, y también hay distintas organizaciones. La fundación Lio Messi nos ayudó en la última prótesis, y ahora también nos están ayudando para conseguir máquinas, materiales, y otras cosas más. Así que son donaciones. Yo por mi lado tengo mi trabajo, y utilizo parte de esa plata para poder comprar materiales. Lo hacemos todo de a poquito.—¿Cuántas prótesis llevan entregadas? —Siete hasta el momento, todas de mano para gente que le faltaban los cinco dedos. Ahora estamos apuntando a entregar dedos y manos para personas que les falten cuatro dedos, pero que tengan el pulgar. O manos para gente que tenga la amputación antes de la muñeca. Estas son prótesis distintas. Nada, son soluciones que vamos agregando a medida que podemos.—¿Cómo se adaptan estas prótesis y cuál es el uso que le pueden dar las personas que las reciben? —Los modelos están hechos a medida, y cuando la persona entra a la plataforma y carga sus datos, ese archivo que se genera es a medida del usuario. Entonces se las ponen como si fuese un guante. Así de simple. Mueven la muñeca para arriba o para abajo y les funciona. El tema a veces es que lleva un poco de tiempo acostumbrarse, más si no venías utilizando el músculo para hacer fuerza.—¿Y cómo se logra la movilidad de estas prótesis? —De acuerdo a lo que la persona necesite. Si le faltan los cinco dedos, se coloca un pivot, un poquito más adelante de la muñeca, que se sujeta del antebrazo y del muñón. Entonces, la persona lo que hace es subir y bajar el muñón, y eso hace que la mano, se abra y se cierre. Así tiene distintos movimientos. Por ejemplo, si la persona mueve el muñón para un costado, le permite señalar hacia ese lado, y si lo mueve hacia el otro costado permite sujetar cosas con precisión con dos dedos. —¿Te asesoraste con profesionales de la salud antes de iniciar este proyecto? —Trabajé casi un año en un proyecto nacional, donde ahí aprendí de distintos especialistas, más que nada de ortopedia del Inti (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), y ahí las cosas que fui aprendiendo las implementé en este proyecto. —Más allá de las siete prótesis que han entregado, supongo que los pedidos deben ser muchos más. —En Argentina son más de 1.000. Para que te des una idea, en el mundo hay más de  cuatro millones de amputados. Lo que queremos ahora es cubrir gran parte de esta demanda mandando los archivos para que la gente se imprima las prótesis, y en algunos casos haciéndolo nosotros. —¿Cuál es la expectativa de crecimiento del proyecto? —Lo que nosotros podemos generar a pulmón, es mucho menos que la demanda que tenemos actualmente. Esta es la verdad. Lo bueno es que hay un montón de fundaciones que se están poniendo al hombro esto, y va avanzando de a poquito. Vamos paso a paso, intentando entregar la mayor cantidad de prótesis que podamos. —¿Reciben ayuda del Estado? —Trabajamos con el Estado en un comienzo, y después decidimos no hacerlo más, porque no me interesaba que las cuestiones políticas y demás fuesen aplicadas a este tipo de necesidades.Para conocer más sobre esa iniciativa los interesados se pueden comunicar ingresando a la página web: www.atomiclab.org. Coqui Toum / jorge.toum@uno.com.ar