Viernes 06 de Noviembre de 2020
Los primeros 90' de Unión ante Emelec generaron mucha preocupación. El equipo dirigido por Juan Manuel Azconzábal dejó una imagen muy pobre, ante un rival decididamente mediocre y limitado. Por ello, la derrota como local de ninguna manera dejaba al Tate sin chances para el partido de vuelta en Ecuador.
Pero tenía la presión de ganar en Ecuador y debía asimilarla sin que eso lo confundiera. Y el plan ideado por el Vasco Azconzábal resultó fundamental para lograr la clasificación. Así como fue criticado por la manera en la que jugó el Tate una semana atrás. Habrá que decir que en este encuentro dio en la tecla respecto al sistema de juego.
La única variante fue el ingreso de Gabriel Carabajal en lugar de Sebastián Assis. Pero esa modificación cambió por completo la disposición del equipo. Quitó un volante de marca, para meter en cancha un conductor de juego que revitalizó las líneas. Unión fue un equipo conectado, que jugó por abajo e intentó sociedades.
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Ese nexo que resultó Carabajal con los de arriba, fue el puntapié inicial para comenzar a ganar el partido. A partir de los nombres y la distribución de los mismos dentro del campo de juego, se evidenció que Unión no salió a especular con poder convertir un gol. Sino que salió decidido a lograrlo.
El gol muchas veces resulta una casualidad, que se puede dar en una pelota quieta, un rebote fortuito, el error de un rival entre otros. Pero en este caso el gol de Unión llegó como consecuencia de su plan de juego, de ir a buscarlo con mucha gente en el área rival.
Unión puso en cancha tres delanteros: Javier Cabrera, Juan Manuel García y Franco Troyanski. Además de un enganche como Carabajal y otro volante de características ofensivas como Ezequiel Cañete. Es decir que jugó con un solo mediocampista de recuperación como Nery Leyes.
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Si bien apenas había dirigido dos partidos, en este fútbol resultadista en el que imperan las urgencias, nadie puede dudar que el Vasco Azconzábal se jugaba mucho. Obviamente que si Unión quedaba eliminado el técnico iba a seguir en sus funciones. Nadie en su sano juicio podía pensar en despedirlo, pero también es cierto que una eliminación ante un rival como Emelec hubiese significado un golpe muy fuerte para el cuerpo técnico y el plantel.
No es fácil llegar para reemplazar al técnico más exitoso de la historia de Unión como Leonardo Madelón. Que además venía de dejar en el camino a un equipo grande como el Atlético Mineiro. Por ello, el desafío para Azconzábal era complicado. La era post Madelón no es sencilla de sobrellevar y por eso era vital seguir en la Copa.
En un momento cúlmine, el Vasco acertó, cuando no existía margen de error, desde el banco comenzó a ganar el partido. Luego dentro de la cancha resolvieron los futbolistas como sucede habitualmente. Pero en este caso el plan de juego fue el acertado. Una semana atrás en Santa Fe, Azconzábal había perdido la brújula, siete días después en tierrar ecuatorianas la localizó. Y así Unión encontró la línea del Ecuador para disfrutar de una noche histórica.