Amalia Granata y un incómodo momento en Punta del Este: dos tarjetas rechazadas

La diputada santafesina Amalia Granata quedó envuelta en una situación incómoda durante sus vacaciones en Punta del Este, cuando intentó pagar una compra en un supermercado y dos tarjetas de crédito fueron rechazadas, una escena que fue registrada por testigos y rápidamente se viralizó en redes sociales.

Lunes 26 de Enero de 2026

Para muchos argentinos, Punta del Este representa una postal de descanso, anonimato y desconexión. Esa fue la idea que buscó Granata al tomarse unos días lejos de la actividad política. Sin embargo, una situación cotidiana terminó convirtiéndose en comentario público tras ser captada por un seguidor y difundida en plataformas digitales.

El episodio ocurrió en una sucursal de Tienda Inglesa, uno de los supermercados más tradicionales de Uruguay. Allí, la legisladora provincial se encontraba junto a su esposo, el empresario Leo Squarzon, aguardando en la fila de cajas. Según relataron testigos, al momento de pagar, dos tarjetas de crédito fueron rechazadas de manera consecutiva, lo que generó un momento de tensión y demoras en la fila.

granata

Mientras la situación se desarrollaba, Squarzon permaneció a pocos metros, con el changuito de compras a su lado, observando la escena con gesto serio y sin intervenir. Finalmente, el inconveniente se resolvió cuando una tercera tarjeta permitió completar la operación, tras lo cual la pareja se retiró del lugar.

Pasó dos tarjetas rebotadas y recién a la tercera pasó, el marido mirando desde atrás…”, fue uno de los mensajes que acompañó la imagen y que terminó de impulsar la viralización del episodio.

Granata se encuentra veraneando en Punta del Este desde fines de diciembre junto a su esposo y su hijo Roque, según se pudo observar en publicaciones previas.

La difusión en redes y la “no noticia”

La imagen fue compartida por Pochi, administradora de la cuenta Gossipeame, dentro de su sección denominada “la no noticia”, un espacio donde suelen difundirse escenas cotidianas de figuras públicas enviadas por seguidores, sin edición ni análisis adicional.

En este caso, el posteo se limitó a reproducir la fotografía y el relato tal como llegó: “Amalia Granata junto a su marido en Tienda Inglesa de Punta del Este”, acompañado por la descripción del inconveniente con las tarjetas. No hubo comentarios ni interpretaciones por parte de la periodista.

Una escena cotidiana que generó repercusión

La foto mostraba a la diputada de espaldas, vestida con una camisa verde y shorts blancos, frente a la caja del supermercado. Detrás, su esposo sostenía el changuito de compras, con una mano apoyada en la cintura y actitud de espera. Una fila detenida y una situación común, que podría ocurrirle a cualquier cliente.

Justamente esa cotidianeidad fue lo que potenció el impacto en redes: una escena mínima, fuera del ámbito político, protagonizada por una figura pública acostumbrada a la exposición mediática.

Como suele suceder con este tipo de episodios, las reacciones no tardaron en aparecer. Algunos usuarios relativizaron lo ocurrido y señalaron que los rechazos de tarjetas en el exterior son frecuentes. Otros aprovecharon para opinar y especular, amplificando el episodio más allá de su verdadera dimensión.