Sábado 27 de Agosto de 2022
Cinco policías resultaron heridos y cuatro personas fueron detenidas este sábado por la tarde durante los incidentes ocurridos en las inmediaciones de la casa de Cristina Kirchner, según informaron fuentes oficiales. El hecho ocurrió cuando un grupo de militantes tiraron las vallas que se habían instalado en la zona, lo que provocó que los efectivos policiales activaran el camión hidrante para dispersar a los manifestantes.
Durante la primera tarde, distintos dirigentes del oficialismo y la propia Cristina Kirchner criticaron la decisión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de cercar las inmediaciones de Juncal y Uruguay, lugar donde manifestantes se congregaron luego de que la agrupación kirchnerista La Cámpora decidió suspender la movilización que tenía prevista en Parque Lezama, y se trasladó hasta allí.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se hizo presente en el lugar y y responsabilizó a Mauricio Macri por los incidentes. Además del exministro de Economía, otro de los dirigentes que se acercó a la casa de Cristina Kirchner es el ministro de salud de Buenos Aires, Nicolás Kreplak.
"La provocación del jefe de Gobierno, no dejando a la gente venir pacíficamente para acá", aseguró Kicillof, y agregó: "Le pedí a Larreta que levantara las vallas y ahora estaban reprimiendo".
Cerruti dijo en declaraciones a C5N que el vallado "habla de la persecución que hay contra la vicepresidenta, una persecución mediática y judicial, apoyada por Rodríguez Larreta y Macri y la oposición" y sostuvo que la marcha "habla del enorme fervor que despierta una de las líderes de nuestro espacio".
"El Presidente (Alberto Fernández) está siguiendo todo lo que está sucediendo, está en Olivos ahora en comunicación permanente, está hablando también con el ministro Aníbal Fernández, que no puede meterse en jurisdicción de la Ciudad, pero viendo cómo se desenvuelve la situación", señaló la portavoz presidencial.
La funcionaria recordó que el jefe de Estado "ya ha expresado su posición contundente no solo ahora sino desde el principio de la causa diciendo que es un escándalo, un mamarracho jurídico".
Asimismo, afirmó que "lo que tiene que entender el Gobierno de la Ciudad es que lo que acompaña a la vicepresidenta es una manifestación de amor popular y el amor no hace mal a nadie". pidió que el jefe de Gobierno porteño "saque estas vallas profundamente antidemocráticas, autoritarias, que es no entender la relación de una líder con su pueblo".