El glaciar Perito Moreno comenzó ayer a filtrar agua y "en dos o tres días" podría producirse la ruptura de la masa de hielo que corta durante ocho meses un brazo del Lago Argentino. La erosión forma un puente que finalmente se desploma, en un espectáculo de la naturaleza que atrae a miles de visitantes de todo el mundo.

El dique de hielo que genera el avance del glaciar hasta tocar tierra provoca una diferencia de altura de las aguas —a uno y otro lado— que llegaba ayer a 14,7 metros, la mayor desde 1988, informaron la Administración de Parques Nacionales y voceros del Parque Nacional Los Glaciares. El glaciar se ubica en los brazos Rico y Canal de los Témpanos del Lago Argentino.

Un fenómeno muy variable

La ruptura del puente de hielo, que es la cabecera del glaciar, no se puede predecir de manera exacta. El fenómeno es variable, al punto de que el dique no se forma todos los años: la actual es sólo la sexta vez que se forma este dique de hielo desde el año 2000. La ruptura por lo general se produce al final del verano, con independencia del calor que se registre en enero y febrero.

El dique se formó en agosto último, pero hasta ayer a la madrugada no había habido filtraciones. Ahora, los voceros coincidieron en remarcar que a partir de "la filtración la ruptura no tardará más de dos o tres días".

La información fue entregada personal de la Administración de Parques Nacionales, pero se originó en el Parque Nacional Los Glaciares, cuyos expertos desmintieron filtraciones anteriores, en febrero. A partir de esta información y a la espera de la ruptura, miles de turistas y científicos de todo el mundo se dirigirán al Parque Nacional Los Glaciares. Este es el segundo parque nacional más grande de la Argentina por afluencia de visitantes, con un millón que visitantes, apenas por detrás de Cataratas del Iguazú.

La primera ruptura de este siglo se produjo en marzo de 2004, y la siguiente en el mismo mes de 2006. La tercera ocurrió hace una década, en 2008, pero en julio. También se produjo otra en 2012. La anterior ruptura, en 2016, ocurrió cuando la parte separada, el Brazo Rico, había alcanzado los 10,50 metros, un nivel que no había superado desde el desprendimiento sucedido en 1988, cuando llegó a los 19 metros.

El glaciar es uno de los pocos del mundo que no retrocede sino que avanza. Por ello forma el dique de hielo, al chocar en invierno con la península de Magallanes y convierte en lago al Brazo Rico. Así se produce una diferencia de altura en las aguas de ambos espejos. Como se dijo este año superó los 14,7 metros, un nivel notable, pero que no es el mayor registrado.