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Lunes 25 de Diciembre de 2017

¿Cómo "alimentarte como Buda" y vivir mil años?

Creas en lo que creas, de todo podemos aprender un poco. El budismo es una doctrina religiosa y filosófica con mucha antigüedad cuyas enseñanzas y prácticas pueden ser tomadas por cualquier persona como modo de inspiración para transformar su vida.

Los principios budistas también pueden aplicarse a tu dieta, especialmente en relación a la actitud que tenemos ante la comida. Ésa es una de las cosas principales que tenemos que tener en cuenta si es que sentimos que algo, en nuestra forma de alimentarnos, nutrirnos, o en nuestro peso, no anda bien.

"Vivir mil años" es solo una metáfora, pero si te comportas como Buda ante la comida, seguro que tu salud mejorará.

El "camino medio"

El budismo nos recuerda la importancia del equilibrio entre el exceso y la privación. Lo excesivamente bajo en calorías no es siempre sinónimo de algo saludable; ni tampoco lo es siquiera prestar atención a lo que contienen los alimentos. No es bueno nunca sentir placer al comer, o comer solo por placer. La clave es la armonía. Comer lo justo y necesario para nosotros, escuchar al cuerpo, ser conscientes.
En la búsqueda del equilibrio también es importante: no saltearse comidas (para evitar la ansiedad); tomarse el tiempo para comer; y, sobre todo, respetarse y cuidarse. Ésa también es una forma de amor propio.

El sufrimiento

Una alimentación desequilibrada puede generar sufrimiento; ya sea por su exceso, por su falta o por su mala calidad. Intenta, por eso, siempre buscar la armonía, plato por plato, pensando con conciencia los ingredientes que consumirás y eligiendo, en la medida de lo posible, alimentos no procesados, naturales, locales y orgánicas. Con eso ayudarás mucho a tu cuerpo a mantenerse sano.
El apego al deseo y su liberación

Todos al comer tenemos deseos o apegos a determinadas cosas (chocolates, patatas fritas, postres, etc), pero esto es una creación de la mente. Muchas veces la angustia o la ansiedad pueden canalizarse a través de la comida, por eso lo más importante es que entiendas que todo es una creación y proyección tuya. Tu cuerpo necesita nutrirse, no comer de más. Evita los alimentos que ya sabes que te generan adicción, verás que una vez que los elimines no los necesitarás. Pero para eso estaría bien que revises qué otras cosas emocionales pueden estar sucediéndote para que sientas un desequilibrio.
El Óctuple Sendero

Para el budismo, el Camino Óctuple es la vía para terminar con el sufrimiento. En el caso de la comida, puedes aplicarlo también. ¿Cómo?

1. La comprensión correcta

Conócete. Registra tu cuerpo. Aprende qué te genera malestar y qué te beneficia. No solo a nivel alimentos sino también personas y situaciones. Todo contribuye a tu nutrición. Escúchalo.

2. La aspiración correcta

¿Te has preguntado quién quieres ser, tanto a nivel físico como emocional? ¡Hazlo! Visualízate, pero hazlo con amor y realidad. No proyectes sobre ti un ideal inalcanzable. Tu perfección ya existe; eres único e irrepetible, y eso debes valorarlo.

3. El poder de la palabra

El momento de comer debe ser sagrado. Procura no "contaminarlo". Evita discutir, hablar negativamente, criticar o cualquier otra situación. Todo eso también debe digerirse.

4. La acción correcta

Lo que tú comes no es una acción aislada; forma parte de una red de interrelaciones. Por eso, evita el desperdicio, recicla, cuida los nutrientes, escoge alimentos naturales, respeta todas las formas de vida, y agradece, siempre agradece lo que tienes frente a ti.
5. El modo de vida correcto

Esto se refiere a, por ejemplo, "no robar" comiendo más de lo que necesitas, "no abusar" de la comida con ansiedad y adicción. Ten una actitud de respeto y gratitud al comer.

6. El esfuerzo correcto

El esfuerzo por mejorar tu alimentación debe ser preciso: ni excesivo ni escaso. Otórgale el tiempo y la energía necesaria. No te obsesiones ni ignores lo que está frente a ti a la hora de la cena.

7. La atención correcta

Vive cada momento vinculado con la comida, desde las compras hasta la cena, paso por paso, con conciencia y paciencia. El presente es tu bendición. Ve paso por paso.

8. La concentración correcta

Regístrate. Percibe. Entiende las señales de tu cuerpo. Cuándo tienes hambre, cuándo estás sediento, cuándo y qué es mejor comer o evitar. ¡Tú eres tu mejor maestro! ¡Escúchate!