Cómo hacer el ajuste por inflación: la mejor manera de actualizar precios

En un país donde las proyecciones inflacionarias son cada vez más grandes, es fundamental contar con una periódica revisión de los valores de los precios en los comercios. Seguí leyendo y enterate cómo se hace el ajuste por inflación y qué cálculo hay que realizar para tener bien la variación.

Miércoles 10 de Enero de 2024

En la Argentina, el proceso inflacionario que se vive desde hace varios meses pone en jaque a las ventas y los movimientos que pueden tener pequeñas y medianas empresas que se mueven con la economía de a pie. Es por eso que resulta fundamental para los empresarios y emprendedores hacer un ajuste por inflación de manera periódica para no quedar atrasados.

Sin embargo, en un país donde los niveles de encarecimiento de precios corren, en la actualidad, en torno al 5%, también es importante pensar en los consumidores que también ven afectados sus ingresos. De esta manera, la recesión ataca directamente a la economía, afectando los ingresos en los comercios.

El ajuste por inflación tiene un impacto significativo, especialmente en negocios con menor rotación de inventarios. Este ajuste permite una mejor evaluación de costos, una práctica esencial para mantener competitividad y estabilidad financiera en un entorno económico volátil.

En qué consiste el ajuste por inflación

Según las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), los estados financieros de las empresas deben reflejar con precisión su situación actual, especialmente en contextos de inflación. Esta obligación se basa en el reconocimiento de los cambios en el poder adquisitivo de la moneda, algo que se modifica de acuerdo a las subas de inflación que sufra un país. Esto requiere la actualización de los valores de los bienes ante el incremento generalizado y continuo de los precios de productos y servicios.

Para definir un escenario de inflación, las NIIF consideran factores cualitativos como los salarios, los precios, las tasas de interés y las reacciones de los ciudadanos ante la subida de precios y la pérdida del poder adquisitivo. Una situación de este estilo, ha hecho que desde 2018 en Argentina se deban realizar ajustes por inflación en los estados contables de las empresas.

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La implementación de estos ajustes tiene como objetivo asegurar que la financiación de una compañía sea un reflejo fiel y preciso del valor real de los activos de las empresas, tomando en cuenta la depreciación continua de la moneda. Siguiendo estas normas, se pretende mantener la transparencia y la precisión de la información financiera, que son fundamentales para la toma de decisiones tanto a nivel empresarial como de política económica.

De esta manera, se busca reflejar de la mejor manera posible los estados contables de una empresa. Siempre entendiendo que los negocios se encuentran bajo un contexto socioeconómico que influye en su desarrollo. Con el ajuste, se determina de manera precisa la evolución de la compañía.

Cuándo conviene hacer el ajuste por inflación

Para entender cuándo es necesario este ajuste, es crucial considerar las condiciones establecidas en la normativa vigente. Desde 2021, el criterio considerable es que la inflación acumulada supere el 100% en los últimos 36 meses.

Así, esta medida no solo beneficia a las empresas en términos de una mejor comprensión de sus cifras contables, sino que también potencia la alineación de las decisiones comerciales con la situación real de la empresa.

En los casos de empresas con menos movimiento de inventarios, ajustar por inflación permite una perspectiva más realista sobre los costos incurridos y cómo estos afectan la rentabilidad general. Además, se reduce la distorsión en los estados financieros causada por la inflación alta.

Cómo hacer el cálculo de ajuste por inflación

Para realizar el cálculo ajuste por inflación es preciso contar con diversas etapas. Este procedimiento implica actualizar las cuentas no monetarias, aquellas que no están afectadas directamente por la inflación, para reflejar su valor real en términos de poder adquisitivo.

Se deben elegir de las cuentas no monetarias a reexpresar, estas son las de bienes de cambio, bienes de uso, ingresos, egresos, patrimonio neto, previsiones y resultados financieros. Estas cuentas necesitan actualizarse porque no están automáticamente ajustadas por la inflación. Posteriormente, se deben eliminar todos los ajustes parciales previamente contabilizados para asegurar que los efectos de la inflación estén completamente expresados en las cuentas.

Cabe aclarar que las partidas no monetarias se reexpresan utilizando el índice de inflación

al momento del cierre contable. Se toma como indicador de inflación el índice de precios al consumidor (IPC) y se aplica desde la fecha de origen de cada partida contable hasta la fecha del cierre del ejercicio.

La ejecución del ajuste por inflación puede resultar sumamente compleja, no obstante, es una herramienta fundamental para tomar buenas decisiones. Así se miden de forma fiable los resultados económicos adecuadamente, se conoce la evolución real del contexto inflacionario y favorece a los análisis de los costos.

De esta manera, muchas empresas pueden reflejar con mayor fidelidad los estados contables. Sin embargo, al ser un proceso muy engorroso, es recomendable utilizar algún tipo de herramienta, como un sistema de gestión, que haga este camino de forma automática.