Lunes 01 de Julio de 2013
El cura párroco de Coronel Suárez se opuso a que una nena de 11 años que padece de síndrome de Down recibiera la comunión, lo cual provocó el rechazo de gran parte de los vecinos de esa ciudad bonaerense. Se trata del sacerdote Diego Kessler, quien puso en duda que Catalina Recuna, quien cursa la escuela primaria en el Colegio José Manuel Estrada, cumpliera con las condiciones para recibir ese sacramento.
Ante la negativa del sacerdote Kessler, la familia de la niña se indignó y a raíz de la polémica que generó el caso, el párroco de Santa María se comprometió a brindarle el sacramento.
Fernanda, la mamá de Catalina contó: “Me presenté como la mamá de Catalina y le pregunté si le iba a dar la comunión, y me respondió: «Todo aquel que diferencie el pan de la hostia lo puede recibir, pero la nena no es tarada». Y agregó: «Habría que verla y evaluarla »”. “Como no sabía qué decirme me dijo que habría que confesarla. La reunión se fue al diablo y quedó todo así”.
Por su parte, el religioso indicó: “Fue un malentendido, por ahí me expresé de manera desafortunada”. Agregó: “En ningún momento dijimos que no le íbamos a dar la comunión. Simplemente iniciamos las gestiones para tratar de darle el mejor acompañamiento posible”.
“Todo comenzó en una reunión de padres realizada en mayo, para evacuar dudas sobre la práctica del catecismo. La mamá me contó el caso de su chiquita y me preguntó si podía tomar la comunión. Y yo consulté con la Junta Nacional de Catequesis para iniciar las gestiones y tratar de darle el mejor acompañamiento posible”, dijo.
“El beneficio de recibir a Jesús”
Kessler resaltó que la niña “debe comprender el beneficio de recibir a Jesús” y agregó: “Hace cinco años se ha dado la comunión a chiquitos con capacidades diferentes y todos han recibido el sacramento”. También resaltó que “no negamos la comunión” desde que forma parte de la comunidad y que aún no habló con los padres de Catalina. “Quiero aclarar este tema con ellos”, cerró.
“No entiendo por qué esta palabra «evaluar» pudo haber sonado como agresiva, cuando lejos de indicar eso estuvo mi intención, quise decir tratar de que el chico pueda ser tenido en cuenta y ser llevado al máximo de su propia capacidad; es decir, no se le va a pedir nada inhumano ni se le va a hacer la misma cantidad de preguntas que se le realiza a un chico que recibe la catequesis de modo habitual”, dijo Kessler.
En tanto, la mujer informó que ya lo denunció ante el Inadi por “violar el derecho humano a tener una religión”.
Garros anticipó que no lo elegirá para que Amparo reciba su primera comunión. “No me interesa que se la dé alguien que no quiere”, dijo. Y concluyó: “Mi hija es un ángel que bajó del cielo para enseñarnos lo que es el amor, y tiene derechos”.