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Miércoles 27 de Junio de 2018

Cuáles de las cosas que usás todos los días están más sucias que un baño

Te vas a sorprender

1. Tu celular: ¿Notaste últimamente que apareció acné en tu rostro? Podría ser culpa de tu celular. Resulta que este aparato que te acompaña a todos lados –incluyendo tus comidas, tu cama y tus visitas al baño– tiende a recolectar 10 veces más bacterias que un inodoro.La solución: no llevarlo al baño, mantener tus manos limpias y desinfectarlo regularmente con una toalla de microfibra y un poquito de alcohol.

2. Los billetes que guardas en tu cartera: heces, moho y cocaína, estas son algunas de las cosas que puede contener el dinero que recibes.Solución: usar menos papel impreso y más tarjetas de crédito o débito. Los monederos electrónicos o e-wallets también son una excelente opción, pero es importante que laves tus manos muy bien cada vez que manipules dinero.

3. El teclado de tu computadora: lee con atención: según estudios, el teclado de una laptop o computadora suele estar 20.000 veces más sucio que un inodoro. Tus manos, toser o estornudar encima, la comida que le cae y el polvo que recibe, son algunas de las vías por donde llegan las bacterias.Solución: convierte a las toallitas antibacteriales en tus mejores amigas, cuando de aparatos tecnológicos se trate.

4. Los menús de restoranes: ¿sabés cuántas manos tocan diariamente los menús de un restorán? Cientos o miles de manos que van compartiendo sus gérmenes de una forma asombrosa. Sobre todo aquellos hechos de plástico que, aunque se supone deben ser lavados con antibacterial, en la mayoría de los casos solo le pasan un pañito de vez en cuando.Solución: luego de elegir qué vas a comer, corre al baño a lavarte las manos.

5. Los botones del ascensor: por estar directamente expuestos al contacto humano, suelen ser 40 veces más sucios que un baño público. Cada vez que presionas un botón, es posible que los gérmenes aprovechen para viajar a tus manos.Solución: ten siempre cerca un desinfectante para manos.

6. La tabla de picar: estudios descubrieron que una tabla de picar puede contener 200 veces más materia fecal que un inodoro, generalmente traídos por las carnes y pollos que picas en ella.Solución: es importante tener por lo menos dos tablas en casa: una para carnes crudas y otra para frutas y vegetales, y lavarlas muy bien.

7. Un lápiz labial: cada vez que te pintas los labios estás llevando la bacteria de tu saliva, al lápiz. Igualmente ocurre si te maquillas luego de comer: el labial se lleva restos de alimentos y, por consiguiente, no termina para nada limpio.Solución: limpia bien tus labios antes de maquillarlos y, de vez en cuando, raspa la puntita de la pintura para mantenerla libre de bacterias.

8. La ropa limpia que sacas de la lavadora: que acabes de lavar la ropa no quiere decir que esté libre de suciedad, por lo menos no si las sacaste de una lavadora. Resulta que cada vez es menos habitual agregarles cloro o usar agua caliente, por lo que si la máquina queda húmeda suele retener bacterias y hongos. Solución: desinfectar la lavadora muy bien antes de meter tu ropa sucia. Además, es recomendable lavar la ropa interior aparte, pues son estas piezas las que tienden a acumular más bacterias.

9. Los cubos de hielo de máquinas: es probable que luego de tomar tu bebida decidas masticar los cubitos de hielo por un rato, pero mejor lee esto: las máquinas para producir hielo en muchos hoteles, restoranes y sitios de comida rápida no las suelen lavar, por lo que tienden a estar llenas de gérmenes. Solución: hay bebidas, como el whisky, vodka, martini, y la Coca-Cola, que matan las bacterias, pero para el resto... es mejor evitar el hielo a menos que estés seguro de su pureza.

10. Cremas en jarroncitos: cada vez que abres un envase y metes tus dedos en la crema para aplicártela en la cara, la estás llenando de bacterias que contaminarán el producto y no le traerán nada positivo a tu piel. Solución: mejor compra cremas en envases con dispensadores o en tubos. La otra opción es utilizar una palita o minicucharita de plástico bien lavada para retirar el producto.

11. La esponja con la que lavas tus platos: este objeto tiende a ser considerado "el lugar con más bacterias de toda tu casa", incluso más que el baño. Debido a que siempre están húmedas y con restos de alimentos, se convierten en un espacio donde las bacterias pueden crecer y reproducirse sin ningún inconveniente.La solución: usar un cepillo de plástico o silicona en lugar de una clásica esponja.

12. El control de la TV: polvo, la suciedad de tus manos, restos de comida, gente sentándosele encima, y muchísimas cosas más contribuyen a que este aparato, con tantos huequitos, acumule bacterias. Solución: límpialos habitualmente y, sobre todo, trata de librar la suciedad que se esconde entre los botones.

13. Carritos de supermercado: en muchos países hay toallas desinfectantes al lado de los carritos para que las uses en sus agarraderos, esto es señal de lo sucios que son. De hecho, según estudios, los carritos contienen más saliva, bacterias y restos fecales que un baño público. Solución: límpialos antes de usarlos y desinfecta tus manos al dejarlos.

14. Los cajeros automáticos: esto no te debería tomar por sorpresa, pero los botones que tocas para retirar dinero o consultar tu cuenta en los cajeros de los bancos están realmente sucios y llenos de gérmenes, tanto que pueden transmitirte enfermedades. ¿La razón? Los toca mucha gente, y casi nunca se limpian. Solución: usa antibacterial y lávate constantemente las manos, por favor.

15. Tu botella de agua: es importante mantenerse hidratado y tener un recipiente de agua que nos acompañe a todos lados es la forma más fácil de lograrlo. Sin embargo, muchos, bajo la falsa idea de que es "absurdo lavar algo que solo tiene agua", no los limpiamos a diario haciendo que crezcan gérmenes dentro y, peor aún, llevándolos directamente a nuestra boca. Solución: lava diariamente tus botellas de agua.

16. El cepillo para peinarnos: no solo generalmente viven en nuestros baños, sino que guardan restos de productos para el cabello, hebras de pelo, moho y piel muerta... y esto, por supuesto, forma una maravillosa ciudad para las bacterias. Solución: para evitar irritaciones en el cuero cabelludo, malos olores o posibles alergias, lo mejor es lavarlos mensualmente... por lo menos.

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