Son muchos los beneficios de un buen descanso para la salud. Expertos advierten que cada etapa de la vida requiere diferentes horas de sueño.
Lunes 21 de Octubre de 2024
Existe una creencia popular de que se deben dormir 8 horas cada noche para obtener un buen descanso. Dormir es parte importante de la rutina diaria y son muchos los beneficios que trae pero los expertos advierten que la cantidad de horas que se necesita dormir cada noche depende de la edad de una persona, que no siempre es el mismo número.
Después de un día difícil de trabajo, dormir ayuda a recomponer energías. Descansar beneficia al cuerpo pero también a la mente. Durante el sueño, el cuerpo y el cerebro realizan procesos esenciales que impactan directamente en la salud en general.
El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido realizó un estudio en el que estableció que la cantidad ideal de sueño para una persona adulta varía entre las 7 y 9 horas diarias. Sí, el promedio es de 8 horas, como la creencia popular. Sin embargo, esta recomendación puede variar. No todas las personas necesitan esta cantidad de tiempo de descanso.
Mucha gente, por ejemplo, está habituada a dormir la siesta. En ciudades chicas, donde el horario de trabajo se divide en dos, es común que se regrese al hogar para almorzar y descansar. Hay personas que duermen 2 o 3 horas, otras brevemente, no más de 20 minutos. Esto también impacta a la noche cuando se va a dormir.
Cuál es el número ideal de horas de sueño
La cantidad de horas de sueño recomendadas se ajusta a la edad de una persona.
Bebés (4 meses a 1 año): de 12 a 16 horas, con siestas incluidas.
Niños pequeños (1 a 2 años): de 11 a 14 horas, con siestas incluidas.
Preescolares (3 a 5 años): de 10 a 13 horas, con siestas incluidas.
Niños (6 a 12 años): entre 9 y 12 horas.
Adolescentes (13 a 18 años): entre 8 y 10 horas.
Adultos (18 años o más): entre 7 y 9 horas.
Beneficios de un buen dormir
Recuperación física: al dormir, el cuerpo repara tejidos, regenera células y fortalece el sistema inmunológico, lo cual es importante a la hora de enfrentar enfermedades o lesiones.
Salud mental: el sueño permite que el cerebro procese toda la información que fue acumulando en el día, consolide la memoria y facilite el aprendizaje. Además, durante el descanso el cerebro elimina toxinas que se acumulan durante las horas de vigilia, contribuyendo a la salud cognitiva a largo plazo.
Equilibrio emocional: dormir bien mejora el estado de ánimo y ayuda a regular las emociones. Cuando no se duerme lo suficiente pueden aumentar la irritabilidad y la ansiedad.
Productividad: un buen descanso mejora la concentración y el tiempo de reacción, importante en el rendimiento laboral o académico.
Prevención de enfermedades: dormir bien se asocia a menor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y enfermedades cardíacas.