Cabezas quemadas

Cuatro de cada diez argentinos sufren estrés laboral, según un estudio

El 41 por ciento padece agotamiento, con síntomas como dificultad para relajarse y realizar otras actividades después del trabajo

Jueves 01 de Agosto de 2019

El 41 por ciento de los argentinos sufre agotamiento laboral, conocido también como el síndrome del "burnout" (cabeza quemada, en inglés), que se presenta con síntomas como la dificultad para relajarse y realizar otras actividades después del trabajo y un sentimiento de desmotivación, según un estudio de la Universidad Siglo 21.

"El 41 por ciento de los trabajadores indican que «siempre o casi siempre» les resulta difícil relajarse luego de una jornada laboral y el 34,3 por ciento señalan que están tan cansados que no pueden dedicarse a otras cosas después del trabajo", señala el informe del Observatorio de esa casa de estudios.

La investigación indica además que "el 20 por ciento se siente cada vez menos involucrado con su trabajo, el 21,4 por ciento duda que su desempeño contribuya en algo interesante y el 20,2 por ciento considera que ha perdido interés".

"Una demanda superior"

Leonardo Medrano, quien dirige el Observatorio, explicó que el estrés es una respuesta del organismo que ocurre cuando una persona "percibe que la demanda supera los recursos que tiene".

"Como respuesta a esa demanda, el organismo libera hormonas que mejoran el rendimiento y dan un extra de energía", agregó el especialista, pero luego advirtió: "Hasta ahí es necesario y saludable, el problema es cuando el estrés se hace crónico".

La Universidad Siglo 21 realizó el estudio en siete ciudades argentinas y, a contramano de lo esperado, San Miguel de Tucumán fue la que presentó niveles más altos de agotamiento, uno de los síntomas del "burnout", con un 13,9 por ciento, seguida por Corrientes (11,7 por ciento) y con Buenos Aires en el tercer lugar (10,7 por ciento).

Para Medrano, esto se explica porque "el estrés es un fenómeno subjetivo generado por esa sensación de desbalance entre la demanda y los recursos", que no está determinado en su totalidad por factores externos.

Rosario, la cuarta

En la lista de las "ciudades más estresadas" siguen Rosario (9 por ciento), Córdoba (8,7 por ciento), Mendoza y Comodoro Rivadavia (7,4 por ciento).

Más allá de los números, el estrés crónico tiene consecuencias, ya que es uno de los "predictores de la depresión", advirtió Medrano.

"Quien tiene estrés crónico duplica las probabilidades de tener depresión en el futuro. Y la depresión es, a su vez, la principal causa de incapacidad en el mundo", agregó.

Según el estudio, las mujeres son "más propensas" a experimentar el síndrome del "burnout" (13 por ciento versus 7 por ciento), diferencia que se explica por la dificultad de recuperarse emocionalmente luego del trabajo ya que, en general, continúan ejerciendo tareas en la casa.

A desconectarse

Para combatir el estrés crónico, Medrano recomendó "tener una buena recuperación", a la que diferenció del "tiempo de ocio".

"Es necesario desconectar, esto es dejar de responder mails y mirar redes sociales", dijo el especialista y añadió que el ejercicio y las reuniones sociales son actividades que contribuyen a la "recuperación del organismo".

Para la investigación, el Observatorio realizó encuestas a 1.050 personas en las ciudades antes mencionadas y, para lograr una muestra representativa, incluyó un número similar de hombres y mujeres, personas de diferentes edades y con niveles de ingresos diversos.

A fines de mayo último, la Organización Mundial de la Salud incluyó al burnout en su Clasificación Internacional de Enfermedades y lo definió como un "problema asociado al trabajo, que lleva a muchas personas a solicitar servicios de salud".

Las ciudades con más estresados son Tucumán (13,9 por ciento), Corrientes (11,7 por ciento), Buenos Aires (10,7 por ciento) y Rosario (9 por ciento)

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