Del freezer a la mesa: 10 platos para congelar y comer más tarde
¿Sos de esos a los que les da fiaca cocinar?  Te acercamos una lista de las mejores comidas para preparar hoy y comer cuando se te antoje. Especialmente en esos días, que volves a tu casa cansado y querés dormir y acostarte...

Miércoles 30 de Noviembre de 2011

Conocés la historia: anochecer de un día laboral agitado, llegás a casa y no te da ni para hacer un huevo duro.

A no desesperar: dedicando una sola noche a planear y cocinar (los fines de semana son ideales para tal fin), podés tener listas una decena de comidas sanas, caseritas y ricas para calentar directo del freezer.

Como las que aquí te proponemos:

1 Cazuelas.

A menos que tengas una familia, las cazuelas siempre resultan muy abundantes para un solo plato. La solución: congelar las sobras y dejarlas para una cena liviana, o servidas con una rica ensalada.

2 Guisos & estofados.

Estos platos siempre toman un par de horas para preparar y cocinar: vienen como anillo al dedo para hacer cuando tenés un poco de tiempo y luego frizar en pequeñas porciones, para calentar fácilmente.

3. Lasagna

Las deliciosas capas de la lasagna entran sin dramas en el freezer. Para consumirla, pasala del freezer a la heladera por la mañana, a la noche un golpe de horno y tenés una delicia casi fresca, en poco tiempo y con cero esfuerzo.

4. Albóndigas

¿Hay hambre y no admitís demoras? La pasta es la solución obvia. Y si tenés albóndigas en el freezer para añadir a los spaghetti y/o a las salsas, eso te redondea una comida rica, completita y nutritiva.

5. Salsas

Una salsa casera es mucho más sabrosa y fresca que las envasadas, e igual de simple para calentar. Preparate una buena cantidad y congelala para una solución inmediata (¡y pueden ir fenómeno con las albóndigas!)

6. Sopas

La sopa y los sandwiches son clásicos recursos para cuando se necesita una deliciosa cena ipso facto. Evitá los caldos y sopas ensobradas llenos de sodio y congelate una receta reconfortante para las noches de frasquete o por qué no, un gazpacho (sopa fría de orígen español) para el calorcito.

7. Woks

Las verduras se frizan sin inconveniente; los guisos, cazuelas y afines, idem. Nada mejor que la síntesis de ambos en forma de verduras al wok o chop suey (con o sin carne): se descongelan fácil y mantienen su sabor sin problemas.

8. Pizzas

Para la noche, para el mediodía, incluso para el desayuno y la merienda. En todas sus variedades, se pueden calentar sin dificultades y ofrecen rapidez + variedad, una fórmula definitivamente exitosa.

9. Tortillas y frittatas

Facilísimas de preparar, idem para descongelar y calentar, estas delicias fritas tienen mil combinaciones de sabor y están listas en tiempo record para salvar cualquier situación.

10. Carnes

Las mejores son aquellas hechas al horno, en tajadas finas, sin olvidar los jugos. En general tienden a secarse cuando se recalientan, pero son perfectas para reubicar en sopas, salsas, cazuelas y rellenos.