Jueves 27 de Julio de 2017
El que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen, se suele decir, y en el caso de los gatos caseros que salen a pasear por los techos y patios ajenos es muy cierto. Al final de un día -o dos- de aventuras, el felino vuelve a su cucha cómoda y su plato de alimento balanceado, y quizás por eso se cree que es el único interés que lo mantiene conectado a su hogar.
Sin embargo, un estudio de la Universidad de Oregon (Estados Unidos) publicado en el sitio Science Direct demostró que a los gatos en realidad les gusta pasar tiempo con sus humanos, ya sea porque son esclavos eficientes o dueños amorosos (o ambas cosas).
Para el estudio fueron observados 50 gatos, 25 caseros y otros tantos de refugios. Los animalitos fueron privados de toda interacción social, alimento, juguetes y hasta olores, pero después de unas horas el 50 por ciento prefirió la compañía humana a abocarse a un plato de comida.
Una vez más los gatos pasaron a ser los animales domésticos menos comprendidos por el público en general, que suele verlos como mascotas desapegadas de sus familias, demasiado independientes e incapaces de demostrarle cariño a sus humanos.
MinutoUno