Jueves 22 de Agosto de 2013
Propietarios de locales de disfraces de Santa Fe manifestaron que la fiesta de Paraná se transformó en una de las fechas que convoca a más clientes, superando incluso al carnaval y las fechas patrias.
En diálogo con Diario UNO, comerciantes del rubro dijeron que “el mercado no es constante, tiene su mayor demanda sólo en fechas especiales. Justamente en la época de la fiesta de disfraces se trabaja más que incluso para las fechas patrias más importantes, como por ejemplo el carnaval o el 25 de Mayo”. En este sentido, los locales de alquiler de trajes para fiestas coinciden en que este año aumentó la asistencia de clientes en busca de su disfraz para la gran Fiesta de Paraná,que el domingo pasado recibió a más de 50 mil personas en su 15ª edición.
Muchos comerciantes decidieron abrir sus puertas el domingo pasado, en la víspera de la fiesta, y remarcaron que fue el día que más se trabajó y que todos los años la demanda crece un poco más para esta fecha.
Los locales santafesinos no sólo recibieron clientes de la ciudad sino del interior de la provincia, y además muchos paranaenses optaron por venir a Santa Fe a alquilar.
Los disfraces más pedidos este año, según comentaron los dueños,fueron los “clásicos de siempre” como Batman, el Chapulín Colorado, Superman, entre otros, hasta los más innovadores; pero en esta oportunidad uno de los más pedidos fue el de Cardenal que es furor entre los jóvenes tras la popularización de una tira televisiva de humor y de la asunción del Papa Francisco en el Vaticano.
Según comentaron los que más alquilan son los hombres, que este año se preocuparon por estar abrigados durante la fiesta escogiendo trajes con sacos, como los de Piratas y personajes de películas al estilo Willy Wonka. En cambio, las mujeres fueron más rápidas para elegir, y “no les importó demasiado el clima”. Hoy el alquiler de un traje de disfraces se encuentra entre los
100 y 150 pesos. Algunos comercios del rubro cobran a su vez un seguro que luego es restituido al cliente en el momento de la entrega en condiciones del disfraz.
Igualmente los dueños de los locales confesaron que los disfraces en su mayoría vuelven siempre sucios, incompletos o rotos.
Finalmente la fiesta entrerriana, que convoca a miles de jóvenes, crece año a año. “Pasó a ser más que un evento de entretenimiento, una convocatoria que deja un fuerte apoyo al turismo regional, desde el alojamiento en hoteles, hasta los gastos en traslado y la gastronomía”, dijeron las autoridades del sector de las dos provincias.