El COS (Círculo Odontológico Social) informó sobre una enfermedad poco conocida, y resaltó la importancia de la intervención de los odontólogos para el tratamiento integral de la misma: el síndrome de Moebius.
El abordaje odontológico en el síndrome de Moebius
Fue descripto a finales del siglo XIX por el médico alemán Paul Julius Moebius y consiste en un trastorno raro de desarrollo congénito. Se caracteriza por la ausencia o subdesarrollo de los nervios que controlan los movimientos faciales (nervio craneal VII) y de los ojos (nervio craneal VI). En algunos casos, además de los mencionados, pueden ser afectados otros nervios.
Los niños y adultos con parálisis facial puede que no puedan sonreír, fruncir el ceño, levantar las cejas, cerrar los párpados o fruncir sus labios. Esto no solo resulta en la falta de expresión facial, pero también puede resultar en el babeo y la dificultad del habla.
Es muy importante tener en cuenta que generalmente presentan problemas odontológicos, en donde tanto odontólogos generales, ortodoncistas y cirujanos maxilofaciales deben trabajar en conjunto para dar solución a los siguientes problemas: dentales, en general; malas posiciones dentales; paladar alto, y paladar leporino.
Debido a las anormalidades del movimiento de la lengua, las cuales se ven en el síndrome de Moebius, la comida se puede acumular detrás y entre los dientes y causar deterioro.
Para evitar la acumulación de comida y proteger los dientes y encías, es aconsejable que se mantenga una higiene dental que incluya un frecuente lavado de los dientes y el uso del hilo dental.
Si un niño tiene el paladar leporino, ademas del síndrome de Moebius, puede que requiera una ortodoncia en su adolescencia, para alinear los dientes y las mandíbulas.
Otros, nacen con el paladar leporino, una abertura en la porción dura o suave del techo de la boca. Esta abertura debe ser cerrada quirúrgicamente entre los 10 o 12 meses de edad.
El paladar leporino reduce la habilidad que un niño puede tener para succionar, lo cual puede llevar a problemas de alimentación tempranamente. Además, la abertura en el techo de la boca permite el pase de comida y líquidos fuera de la nariz.
Afortunadamente, los problemas de alimentación que son relacionados al paladar leporino normalmente mejoran justo después del nacimiento, con la posición adecuada durante la alimentación y el uso de pezones especiales. Un especialista en alimentación puede enseñarle cómo alimentar al paciente.
Causas y tratamiento
Aunque parece ser genético, su causa precisa aún es desconocida y las investigaciones médicas presentan teorías conflictivas. Este síndrome afecta a niños y niñas por igual; y en algunos casos, parece haber un riesgo más alto de que se pase el trastorno de un padre afectado a su hijo.
El tratamiento es siempre a través de un equipo multidisciplinario. Puede que en el cuidado del paciente requiera la intervención de médicos especialistas como neurólogos, oftalmólogos, cirujanos plásticos, otorrinolaringólogos, cirujanos maxilofaciales y fonoaudiólogos, que están familiarizados con el síndrome de Moebius.
A veces, en algunos niños, es necesario el uso de biberones especiales (por ejemplo, el alimentador Haberman) o tubos alimentadores que mantienen una nutrición suficiente. El estrabismo, por otro lado, es normalmente corregido con cirugía. Los niños con el síndrome de Moebius también se pueden beneficiar de la terapia física y del habla para mejorar sus habilidades motoras y coordinación, y para lograr un mejor control del habla y la alimentación.
Cirugía
Las malformaciones de las extremidades y la mandíbula a menudo pueden ser corregidas mediante una cirugía. Además, la cirugía reconstructiva del rostro puede ofrecer otros beneficios en casos individuales. En algunos, se han hecho transferencias de nervios y músculos a las esquinas de la boca para proveer la habilidad de sonreír. Con el advenimiento de la microcirugía, la transposición de tejidos (músculos con sus arterias y venas) así como la colocación de injertos de nervios parecen ser prometedores, si bien no siempre los resultados son alentadores.














