Sábado 26 de Mayo de 2012
El experimento, realizado en tanques que reproducen las condiciones del mar, comprobó que la decoloración y hasta la muerte de corales en todo el mundo en los últimos años puede haber sido provocada exclusivamente por el aumento de la temperatura de los océanos.
Ese deterioro se produce independientemente de la contaminación del mar o de que el calentamiento global también eleve la acidez del agua o permita la proliferación de bacterias que destruyen estos organismos.
La conclusión es el resultado de pruebas hechas en el Mesocosmo Marino, un laboratorio intermediario entre un acuario y un experimento en condiciones naturales que la ONG Coral Vivo construyó en una playa de Arraial d’Ajuda, en el estado brasileño de Bahía (nordeste), frente a un importante arrecife coralino.
En el laboratorio con 16 tanques de 130 litros fueron simuladas las diferentes temperaturas para los océanos previstas por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU para el final de este siglo, desde la más optimista hasta la más pesimista.
Ejemplares vivos de los corales más comunes del sur de Bahía fueron dejados durante mes y medio en tanques alimentados constantemente con agua marina a diferentes temperaturas.
“La mayoría de los ejemplares estudiados murió al ser sometida a una temperatura 4,5 grados centígrados superior a la actual en los océanos”, dijo a Efe el biólogo Clovis Castro, investigador del Museo Nacional de Brasil y director del proyecto Coral Vivo, iniciativa financiada por la petrolera estatal Petrobras.
Según Castro, profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), “con una temperatura dos grados centígrados superior a la normal la mayoría de los corales perdió su coloración y con un grado más presentó algunas enfermedades”.
Los corales que permanecieron en agua a 28 grados centígrados, la temperatura promedio del mar frente a Arraial d’Ajuda, no sufrieron el blanqueo ni enfermedad alguna.
El IPCC, que proyectó seis escenarios posibles para el año 2100, prevé que la temperatura promedio del planeta aumentará entre 1,8 grados, en el mejor de los casos, y 4,0 grados, en el peor, con la posibilidad de alcanzar un extremo de 5,8 grados.
Los científicos consideran que los resultados pueden explicar la muerte de corales en otras partes del mundo, especialmente en el océano Índico y en el Caribe.