A un año de la muerte de Alejandra "Locomotora" Oliveras, repasamos la historia de la campeona mundial que superó la violencia, conquistó seis títulos y dejó una huella imborrable en el deporte y en Santa Fe
09:40 hs - Martes 28 de Julio de 2026
Este 28 de julio se cumple un año de la muerte de Alejandra "Locomotora" Oliveras, una de las máximas figuras del boxeo femenino argentino. Dueña de una carrera histórica, conquistó seis títulos mundiales y se transformó en un emblema del deporte nacional. Sin embargo, su legado fue mucho más allá del ring: su historia personal inspiró a miles de personas que encontraron en ella un ejemplo de resiliencia, coraje y perseverancia.
Su fallecimiento, ocurrido en 2025 tras permanecer internada luego de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), conmovió al país y tuvo un fuerte impacto en Santa Fe, donde había sido elegida por el voto popular para integrar la Convención Reformadora de la Constitución provincial, un cargo que nunca llegó a ejercer.
La dura historia de vida que forjó el carácter de la Locomotora Oliveras
Alejandra Marina Oliveras nació el 20 de marzo de 1978 en El Carmen, Jujuy, aunque pasó gran parte de su infancia en Alejandro Roca, provincia de Córdoba.
Desde muy pequeña conoció el sacrificio. Trabajó en el campo ayudando a su familia y desarrolló una fortaleza física y mental que más adelante sería una de sus principales virtudes sobre el cuadrilátero.
En numerosas entrevistas recordó que desde los diez años cargaba bolsas de maní, manejaba tractores y realizaba distintas tareas rurales.
"Eso me dio fuerza física y mental. Forjé el carácter en el campo", contaba.
Pero el episodio que cambió definitivamente su vida llegó durante la adolescencia. A los 14 años quedó embarazada y comenzó a sufrir violencia de género por parte de su pareja. Incluso relató que fue golpeada mientras esperaba a su hijo.
Lejos de resignarse, tomó una decisión que marcaría su destino: escapó con el bebé en brazos y comenzó una nueva vida. "Me fui con lo puesto, con una bolsa de nailon. No tenía nada", recordó años después.
Aquella experiencia la llevó a prometerse que nunca volvería a depender económicamente de nadie.
Cómo el boxeo cambió para siempre la vida de Alejandra Oliveras
La oportunidad apareció de manera inesperada. Mientras colaboraba leyendo noticias en una radio local, comentó al aire que admiraba a Mike Tyson y que soñaba con convertirse en boxeadora.
Un exboxeador escuchó aquella confesión y le ofreció participar en una pelea. Aceptó sin experiencia profesional. Ganó. Ese combate cambió su vida.
Con el tiempo reconocería que eligió el boxeo porque era la única posibilidad que encontraba para salir adelante. "No tenía estudios, no tenía trabajo, no tenía para comer."
Su carrera profesional comenzó en 2005 y rápidamente se convirtió en una de las máximas exponentes del boxeo femenino argentino.
A lo largo de su trayectoria conquistó seis títulos mundiales en distintas categorías, un logro que la ubicó entre las mejores boxeadoras de la historia del país.
Fuera del deporte impulsó gimnasios, proyectos sociales y promovió el entrenamiento como herramienta de inclusión para jóvenes de sectores vulnerables.
Su mensaje siempre fue el mismo: el esfuerzo, la disciplina y la voluntad podían cambiar una vida.
La banca que Santa Fe la eligió para ocupar y nunca pudo asumir
La historia de Locomotora Oliveras tuvo un capítulo muy especial en Santa Fe. El 13 de abril de 2025, miles de santafesinos la eligieron como convencional constituyente para participar de la histórica reforma de la Constitución provincial.
El 14 de julio debía jurar junto al resto de los convencionales. Ese mismo día sufrió un ACV que modificó por completo su destino. Durante dos semanas, toda la provincia siguió con expectativa cada parte médico difundido desde el Hospital José María Cullen.
Las señales de mejoría alimentaban la esperanza de verla recuperarse. Pero la tarde del 28 de julio de 2025 llegó la noticia que nadie quería escuchar. La muerte de Locomotora Oliveras dejó un profundo impacto en el deporte argentino y también en la política santafesina.
La banca vacía que debía ocupar en la Convención terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más conmovedores de aquel proceso institucional.
Su hijo Alexis Oliveras contó que, durante la internación, alcanzó a pronunciar una frase que resume el compromiso con el que afrontó cada desafío de su vida. "Me eligieron convencional y no pude ir a trabajar."
Y agregó otra reflexión que conmovió a todos: "Yo tenía que estar ahí."
El emotivo mensaje de su hijo a un año de la muerte de Locomotora Oliveras
En el primer aniversario de la muerte de Alejandra "Locomotora" Oliveras, su hijo Alexis Oliveras la recordó con un sentido mensaje publicado en sus redes sociales, donde destacó el legado que dejó su madre mucho más allá de sus conquistas deportivas.
"Hoy se cumple un año desde que mi mamá partió físicamente, y todavía hay días en los que cuesta creer que ya no está. Pero hay algo que el tiempo no pudo borrar: su voz, su fuerza, su manera de enfrentar la vida y el mensaje que dejó en cada persona que la escuchó", escribió al comenzar su publicación.
En el texto, Alexis remarcó que la ex campeona mundial "no solo fue una campeona arriba del ring", sino también "una luchadora de la vida", y recordó las enseñanzas que transmitió durante toda su carrera.
"Enseñó que no importa cuántas veces caigas, sino cuántas veces te levantes. Que los sueños se trabajan, que el miedo se enfrenta y que la actitud puede cambiar un destino."
También habló desde su rol de hijo y reconoció que la ausencia sigue siendo difícil de sobrellevar.
"Como hijo, la extraño todos los días. Como hombre, intento honrar su legado. Y como millones de personas, sigo aprendiendo de ella."
En otro tramo de la publicación, sostuvo que el mejor homenaje para Locomotora Oliveras es continuar difundiendo el mensaje de superación que la caracterizó.
"El mejor homenaje que podemos hacerle no es recordarla con tristeza, sino vivir con el coraje, la alegría y las ganas de salir adelante que ella transmitía. Que su historia siga inspirando a quienes hoy necesitan una razón para no rendirse."
El mensaje concluye con una despedida cargada de emoción y una frase que rápidamente fue compartida por miles de personas.
"Gracias por tanto, mamá. Tu cuerpo descansó, pero tu mensaje es eterno. Mientras haya alguien que decida levantarse después de una caída, una parte de vos seguirá viva."
Y cerró con una reflexión que resume el legado que dejó la ex campeona del mundo:
"Las personas se van cuando dejan de ser recordadas. Y vos, mamá, vas a vivir para siempre porque tu mensaje sigue cambiando vidas."
A un año de su muerte, las palabras de su hijo reflejan el impacto que Alejandra "Locomotora" Oliveras sigue generando dentro y fuera del deporte. Su historia continúa siendo un símbolo de resiliencia, esfuerzo, superación y compromiso con quienes encuentran en su ejemplo una inspiración para seguir adelante.
El legado de la Locomotora Oliveras, un año después
A un año de su muerte, Alejandra "Locomotora" Oliveras sigue siendo mucho más que una campeona mundial. Su historia representa la posibilidad de sobreponerse a las peores circunstancias, de transformar el dolor en fortaleza y de demostrar que el origen no determina el destino.
Para el deporte argentino dejó una carrera extraordinaria.
Para miles de mujeres, una voz que habló sin miedo sobre la violencia de género, la independencia y la autoestima.
Y para Santa Fe, el recuerdo de una dirigente elegida democráticamente que no alcanzó a ocupar el lugar para el que había sido votada.
Su legado continúa vigente en cada gimnasio, en cada joven que encuentra en el deporte una oportunidad y en cada persona que recuerda su frase más repetida: "Nunca bajen los brazos".