Información General

El último baile de Messi

Argentina llega a la copa del mundo como campeón de América y con una racha muy importante de partidos sin derrota. Tienen un equipo muy equilibrado y lo que es más relevante un Messi con ganas de levantar el trofeo

Viernes 17 de Junio de 2022

Argentina llega a la copa del mundo como campeón de América y con una racha muy importante de partidos sin derrota. Tienen un equipo muy equilibrado y lo que es más relevante un Messi con ganas de levantar el trofeo.

Esta copa del mundo es especial porque tendremos a varias figuras mundiales viviendo lo que probablemente sea su última copa del mundo, por eso es buena idea ir aquí donde hay Pronósticos de Apuestas Deportivas con los mejores y más altos momios para hacerlo.

Lionel se quedó en la orilla en 2014 y en 2018, por más que lo intentó no pudo llevar a la albiceleste a otra final. ¿Será Qatar el momento de La Pulga?

Los motivos para creer

Después de muchas frustraciones con la selección incluida dos traumáticas finales perdidas contra Chile, Messi no quería que ese fuera su legado con la 10 de Argentina. Los primeros indicios de que esta selección era diferente fue la copa América 2019.

En esa edición el equipo de Scaloni fue de menos a más, iniciaron muy flojos y las críticas le llovieron al equipo, en fase de grupos solo le ganaron a Qatar y se clasificaron segundos, pero cada partido se notaba un poco de luz en tanta obscuridad futbolística.

Contra Venezuela pasaron sin problemas y se metían a semifinales que los enfrentaría a Brasil en una edición más del clásico Sudamericano.

Argentina perdió, pero la imagen que dieron fue muy distinta a la del inicio del torneo, ahí se supo que el equipo dirigido por Scaloni pintaba para algo bueno, únicamente había que esperar y los resultados llegarían.

De pronto, llegó la magia. Desde la caída con Brasil, la Scaloneta no ha conocido la derrota, se clasificó al mundial sin problema y se convirtió en campeón de América después de 28 de no ganar ni un torneo internacional. El primero de Messi, que para ese entonces se le notaba más comprometido que nunca.

El delantero sufrió un fuerte golpe en su carrera al salir del Barcelona e ir al PSG. En el equipo francés la afición se le echó encima y le silbó en el Parque de los Príncipes. Según muchos elementos de la prensa francesa, Messi no era el mismo y había sido un fiasco, porque su cuota goleadora no era la misma que en Barcelona.

Pero lo que se les olvidó revisar fue su generación de juego. Messi es el jugador que más genera acciones ofensivas en el equipo y terminó la temporada con más de 13 asistencias y con una asociación increíble con Kylian Mbappé.

Cada partido con el PSG y con Argentina a Messi se le ve muy enfocado, dedicado a repartir juego y hacer que sus compañeros hagan la diferencia. Michael Jordan tuvo éxito con esa misma fórmula cuando confió en John Paxon, o en Steve Kerr en su momento.

Messi sabe que puede sacarse una genialidad de la bolsa en cualquier momento, pero su madurez y su inteligencia lo ha llevado a ser alguien que juega para el equipo, y esto es una de las cosas buenas que ha conseguido Scaloni, ponerle objetivos al diez para que ellos hagan la diferencia.

Di María, Lautaro como complementos en el ataque, Guido Rodríguez y De Paul en la media ayudando en la recuperación. Tagliafico y Acuña por detrás como murallas defensivas, y en la portería al Dibu Martínez, que se ha convertido en un héroe por sus espectaculares atajadas y su particular personalidad.

El equipo es distinto y se nota 33 partidos invictos, no es cosa sencilla, hay que tener mucha personalidad. Messi es el capitán, pero el equipo no gira a su alrededor y eso es bueno, él distribuye y los demás complementan.

Nunca se había visto a un Messi tan comprometido como ahora. El equipo ama a su capitán y quedan vacíos los dichos que no es líder, todos sus compañeros se matan por el rosarino y su entrenador, después de tantas críticas. Casi una copia del 86, cuando fueron campeones

El camino del mundial

Abrir contra Arabia Saudita es algo que puede generar confianza porque el equipo árabe pinta como un rival muy accesible. México quizá sea un rival muy complicado, porque los dirige el “Tata” Martino, y el equipo azteca por su estilo siempre se le complica a la albiceleste, aparte “El Tri” quiere venganza de tantas derrotas a manos de Argentina.

Polonia, aunque es europeo, es Lewandowski y 10 más, no pintan como una oposición complicada. El grupo parece trámite para los de Scaloni, y en octavos todo aumentará de dificultad, pero si algo tiene este equipo es ese gramo de suerte que a veces les faltaba.

Messi podría estar jugando su último mundial y su última oportunidad para reclamar el trono que le pertenece como mejor jugador de la historia y sentarse en la mesa de Maradona como campeón mundial ¿Lo conseguirá? Argumentos tiene.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario