Lunes 21 de Octubre de 2013
El costo de la canasta alimentaria para los santafesinos está en alza. En los últimos días las subas se repitieron en gran parte de los comestibles que se consumen a diario.
Uno de los casos paradigmáticos se da en el valor de la caja de 20 kilos de pollo, el insumo básico de las pollerías, que en los últimos días sufrió un aumento que trepó los 100 pesos.
Como era de esperarse, esto se trasladó a los mostradores de los locales. Los retoques en los precios oscilan entre uno y tres pesos, y –aunque parecieran no impactar en el bolsillo– los clientes lo han notado y las ventas han mermado un poco, al menos un poco.
Los comerciantes del sector recalcaron que los incrementos comenzaron a notarse hace quince días, pero el aumento más significativo tuvo lugar la semana pasada, cuando el cajón de pollos pasó a costar 350 pesos.
La necesidad de mantener en equilibrio la balanza obligó a las pollerías a trasladar este aumento a sus productos. Dependiendo la zona, alcanza los dos y los cinco pesos.
“La verdad que aumentó bastante. El pollo por lo general es un producto que baja y sube todo el tiempo. Pero ahora el aumento se notó bastante”, señaló Nicolás Maldonado, propietario de un local ubicado en el microcentro santafesino.
El comerciante destacó que el promedio de alza se tradujo en un aumento de cinco pesos por kilo.
“De 17 o 18 pesos que estaba el kilo, ahora está 22 o 23 pesos. Todo aumentó. No es lo único: también subió el pan, el huevo, entonces todas las cosas elaboradas con carne de pollo aumentaron –detalló Nicolás–. Hace una semana yo estaba comprando el cajón de pollo a 280 pesos, y entre el jueves y viernes se fue a 350 pesos”, aseguró Juan, quien desde hace más de 10 años trabaja en el rubro.
Al momento de contestar si este incremento se trasladó a los productos, el comerciante señaló que en su caso el aumento fue de un peso por artículo. “Lo que pasa es que no está fácil, porque hoy la venta es baja y se complica todo. Para colmo en este rubro uno tiene que pagar todo de contado”, recalcó Juan.
Los insumos, más caros
Hace quince días los insumos utilizados para la elaboración de los productos que más se comercializan, como las milanesas o albóndigas, sufrieron un fuerte aumento también.
“El huevo, el pan rallado subieron. Y la harina es incomprable: está a 310 pesos la bolsa. A todo eso se sumó que en una semana el cajón de pollo se fue al diablo y aumentó 100 pesos. La semana pasada costaba 280 y hoy llegó a 350 pesos. A principio de mes estaba a 220 pesos”, señaló Juan, indignado.
Todo estos reacomodamientos determinaron que por ejemplo el kilo de filet de pechuga de pollo, muy demandado por la gente, trepe a los 50 pesos. En tanto el kilo de milanesa está en 40 pesos; las hamburguesas y albóndigas 42 pesos.
Sobre la reacción de los clientes, los comerciantes coincidieron al afirmar que ya no se sorprenden. “Y sí, todo aumenta”, es el comentario más habitual que escuchan los vendedores al momento de poner sobre aviso a sus clientes.
“Ya no nos sorprendemos de nada, estamos todos a los lamentos”, afirmó Pity, propietaria del local que lleva su nombre.
Al momento de encontrar una justificación a los incrementos, Pity señaló: “Se da porque están exportando y lo que les queda no alcanza para abastecer a todos”.
En tanto Daniel subrayó que sus clientes no se sorprenden. “En la zona hay diferentes negocios, una verdulería, carnicería y cuando vienen acá no se sorprenden, porque en todos lados se encuentran con precios en alza”.
Pese a todo, barato
Más allá de esta tendencia hacia arriba de los valores, el precio del pollo quedó atrasado con respecto a los incrementos de costos que se registraron en los últimos dos años.
“La carne de pollo no deja de ser una de las más baratas que tiene el mercado, ya que otro tipo de carne a 19 pesos el kilo no existe. Seguimos viendo que el pollo entero o los cortes son la alternativa más económicas hoy por hoy”, afirmó Sebastián Galiana, gerente comercial de la firma Carnave.
El titular de la firma recalcó que ahora la variable de ajuste que falta por darse en este rubro es la vinculada con los cereales.
“Hoy por hoy con la perspectiva de faltante que tiene el maíz, los precios van a ir en suba. Nosotros alternativas al maíz no tenemos, depende cómo evolucionen los precios de los cereales definiremos o no un aumento”, concluyó Galiana.