Lunes 08 de Julio de 2013
Juan Baialardo
Reportero Gráfico de Diario UNO
La semana pasada tuve la oportunidad de asistir –a través de una beca que brindó la institución colombiana FNPI (Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano)– al taller de fotoperiodismo, autodenominado “de no ficción”, conducido por el renombrado fotógrafo estadounidense Stephen Ferry.
Dicho encuentro se desarrolló en Buenos Aires y tuvo como eje la discusión sobre el oficio y el estudio de las técnicas de reportería y edición. En la ocasión participaron 14 fotoperiodistas de Brasil, Paraguay, Perú, Uruguay, Ecuador, Colombia, Venezuela y Argentina.
El taller se enfocó en el desarrollo del ensayo fotográfico, considerado como una serie de imágenes que cuentan una historia de no ficción, por medio de ejercicios prácticos que documenten historias de Buenos Aires. Así, se nos propuso desarrollar un trabajo intensivo sobre los retos que surgen durante la construcción de una historia: la narración, el estilo personal y la ética.
En ese contexto, elegí trabajar la temática del “transporte público”, tema que surgió de una lista propuesta en las mismas clases. Para hacerlo, tomé como referencia la línea de trenes Sarmiento, con el fin de vincular la inquietud con la llamada Tragedia de Once.
Esta experiencia me sirvió para reivindicar mi postura frente al trabajo de fotoperiodista, donde se deben abordar las historias que nos conmuevan o generen compromiso y, de esa manera, aportar datos para concientizar y, en el mejor de los casos, generar cambios positivos, ya que una captura es una herramienta objetiva sobre lo que sucede.