Fueron enemigos en Malvinas, ahora están nominados al Nobel de la Paz
Los excombatientes, el argentino Julio Aro y el inglés Geoffrey Cardozo son candidatos por impulsar el proceso de identificación de los soldados argentinos sepultados en el cementerio de Darwin

Martes 10 de Noviembre de 2020

Dos soldados, un argentino y un inglés, que fueron enemigos en la Guerra de Malvinas, serán candidatos al Premio Nobel de la Paz 2021 por haber trabajado juntos para la identificación de excombatientes argentinos muertos en la conflagración de 1982 y enterrados en el archipiélago austral. Se trata del marplatense Julio Aro y Geoffrey Cardozo, según informó el Comité Noruego del Nobel, que anualmente entrega la distinción en Oslo, capital de Noruega.

La noticia fue confirmada esta mañana cuando el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Mar del Plata, espacio que solicitó la candidatura, y recibió la notificación del Comité Noruego del Nobel con la novedad.

Aro y Cardozo recibieron la nominación por "impulsar el proceso de identificación de los soldados argentinos sepultados en el cementerio de Darwin, en las Islas Malvinas".

Aro expresó en Mar del Plata, de donde es oriundo, que está "muy emocionado" por la nominación y destacó: "Ya tenemos un premio Nobel que nos da paz: el abrazo y agradecimiento de las madres y las familias".

La Argentina tiene dos Premios Nobel de la Paz: Carlos Saavedra Lamas (1936) y Adolfo Pérez Esquivel (1980). Saavedra Lamas –canciller y político– obtuvo el galardón por su labor fundamental en el logro de la paz entre Bolivia y Paraguay, protagonistas de la Guerra del Chaco, entre 1932 y 1935.

Por su parte, el arquitecto Pérez Esquivel fue premiado por sus acciones contra ese régimen de facto y la búsqueda de justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos por las fuerzas castrenses.

Aro dijo, en declaraciones al diario marplatense La Capital: “La verdad es que estoy como en las nubes, no entendemos qué pasa. Ya hablé con Geoffrey, que también está enterado. Las mamás (de los excombatientes) también. Tengo el celular repleto de mensajes que me rompen el corazón. Me tratan como a un hijo y eso me emociona muchísimo".

Según indicó Aro, hace algunas semanas desde la Universidad le habían solicitado que envíe los documentos que respalden los últimos reconocimientos recibidos, entre los que se encontraban la designación de embajador de la paz por parte de la organización nacional Mil Milenios de Paz, así como la Orden a los Servicios Distinguidos al Mérito Civil en el grado de Caballero que le otorgó el expresidente Mauricio Macri, entre otras. Por su parte, el excombatiente británico hizo lo mismo.

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La historia

En 2008, Julio Aro regresó a Malvinas para cerrar su historia personal, en un sitio que marcó su juventud y adultez para siempre. Al visitar el cementerio de Darwin, donde yacen los cuerpos de los argentinos caídos en la contienda contra los británicos, se sorprendió al ver que prácticamente la mitad de las tumbas (121 en total) decían “Soldado argentino solo conocido por Dios”.

Pensando en las familias que no podían cerrar sus duelos, se propuso devolverle la identidad a sus compañeros. Viajó a Londres en octubre de 2008, mantuvo reuniones con veteranos de guerra británicos, en un intento por obtener alguna información que le permita conocer quiénes eran los soldados enterrados en el sur.

En esas reuniones conoció a Geoffrey Cardozo, el oficial que se encargó de recoger a los muertos de guerra argentinos y enterrarlos adecuadamente en las islas en un cementerio que creó en Darwin.

Cardozo le entregó a Julio Aro información fundamental para concretar la identificación de los caídos argentinos. Con estos datos, Aro creó la Fundación No me olvides (2009), para darle un marco formal a esta iniciativa.

Tras años de trabajo y de superar varias vicisitudes, en 2017 se pudo devolver la identidad a 88 héroes argentinos gracias al impulso de su trabajo, que involucró a los gobiernos de la Argentina, el Reino Unido de la Gran Bretaña, la ONU y el Comité Internacional de la Cruz Roja, entre otros organismos y personalidades, como el propio papa Francisco.

Además de este proyecto, con la Fundación No me olvides Julio Aro ha llevado adelante otras tareas solidarias y humanitarias como la contención de los familiares de caídos en Malvinas, ayuda a colegios carenciados de su país y homenajes en permanente recuerdo a los argentinos caídos en la guerra de 1982.

Como profesor de educación física ha trabajado con niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad social, a través del Ente Municipal de Deportes de Mar del Plata. Ha recibido reconocimientos locales y nacionales a su tarea solidaria y a favor de la no violencia.