La "luz al final del túnel" y el "más allá" tendrían explicación científica
El cerebro mantiene una actividad alta 30 segundos después del paro cardíaco, según un estudio realizado recientemente.

Martes 13 de Agosto de 2013

Nuevas investigaciones desmienten las teorías del más allá y de la luz blanca cuando se está a punto de morir. Un aumento de la actividad eléctrica del cerebro podría ser responsable de las experiencias cercanas a la muerte narradas por supervivientes a infartos, según investigadores de la Universidad de Michigan.

Los investigadores estadounidenses han analizado con electroencefalogramas la actividad de ratones anestesiados a los que se les ha inducido el paro cardíaco.

En los primeros 30 segundos después de la muerte clínica, en los cuales el corazón se detiene y la sangre deja de fluir al cerebro, todos los ratones tenían actividad cerebral, según ha publicado la BBC que se hace eco del experimento.

"Bajo ciertas circunstancias desconocidas y confusas - como cercana a la muerte - el cerebro se vuelve excesivamente estimulado e hiper-excitado" ", explicó el autor del estudio, Jimo Borjigin, de la Universidad de Michigan.

Comportamientos cerebrales idénticos han sido encontrado en ratones sometidos a asfixia, lo "que confirma con datos que el cerebro tiene actividad consciente durante el paro cardíaco", aseguró el experto en Fisiología molecular e Neurología.

Esto demuestra que el cerebro tiene una actividad eléctrica muy bien organizada durante la fase inicial de la muerte clínica. "Esto sugiere que en el estado de pre-muerte existe un nivel de consciencia que normalmente tiene en condiciones de vigilia".

Para los investigadores, el experimento ofrece una explicación científica a todas las múltiples experiencias cercanas a la muerte descritas por pacientes que han sobrevivido a una paro cardíaco.