El técnico informático Diego Lagomarsino fue citado ayer a declaración indagatoria para el próximo martes, acusado de haber sido "partícipe necesario" de un "plan criminal" contra el fiscal especial de la causa Amia Alberto Nisman, hallado muerto de un tiro en la cabeza el 18 de enero 2015.

Además, Lagomarsino deberá utilizar una tobillera electrónica con GPS e informar si planea desplazarse más de 100 kilómetros y tendrá que presentarse cada 15 días ante el juzgado a cargo del juez federal Julián Ercolini para demostrar que sigue a derecho y a disposición de los investigadores.

Luego de que un peritaje de Gendarmería asegurara que Nisman fue asesinado, el juez Ercolini firmó la indagatoria pedida por el fiscal Eduardo Taiano, mientras que los abogados de Lagomarsino solicitaron la eximición de prisión para intentar que su cliente no quede detenido al presentarse en los Tribunales Federales de Comodoro Py.

Además de Lagomarsino fueron convocados para el 21 y 22 de noviembre los policías federales Luis Muiño, Armando Niz, Rubén Benítez y Néstor Durán, quienes tenían a cargo la custodia de Nisman y fueron acusados de incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Niz y Muiño habían sido indagados por la primera jueza de la causa, Fabiana Palmaghini, quien decretó sobre ellos la falta de mérito, esto es, que la prueba no alcanzaba para que fueran procesados, pero tampoco para desvincularlos de la investigación.

Actualmente, Lagomarsino tiene custodia de la Gendarmería Nacional, pero ahora se le sumará el control de la tobillera electrónica con GPS, a cargo del Ministerio de Seguridad, a fin de evitar una eventual fuga.

En su requerimiento, Taiano sostuvo que Lagomarsino fue parte de un plan criminal, cuyo rol fue la entrega del arma homicida, y consideró que para encubrir el hecho se montó una escena de suicidio en el baño de su departamento de las torres Le Parc de Puerto Madero.

"Este accionar fue posible debido a la relación de confianza que tenía con Nisman, situación que le permitió acceder tanto a la vivienda como a sobrepasar la custodia", consignó la Fiscalía en su dictamen.

La causa inicialmente estuvo a cargo de la fiscal de instrucción Viviana Fein y la jueza de instrucción Palmaghini, pero el 20 de septiembre de 2016 la Corte Suprema decretó que el caso debía ser investigado por la Justicia federal al entender que Nisman había muerto como consecuencia de su labor al frente de la Unidad Fiscal Amia.

Semanas atrás, y tal cual lo pidió la fiscalía, unos 28 integrantes de Gendarmería establecieron a partir de una junta interdisciplinaria que a Nisman lo mataron: el equipo a cargo del comandante mayor Orlando Livio Caballero aseguró que, previo al crimen, al fiscal lo "quebraron" a través de la ingesta de ketamina, un poderoso sedante usado para caballos, y golpes en todo su cuerpo.

Finalmente, establecieron que fueron dos las personas que cometieron el asesinato en el baño del piso 13 de torres Le Parc: uno manipuló el arma mientras que el otro lo asistió y luego acomodó el cuerpo.

Taiano evaluó que ese peritaje fue el "único" que tuvo en cuenta todas las evidencias con "diversas disciplinas". "Se brindó una respuesta razonada y fundada a muchas cuestiones que hasta el día de la fecha no habían sido zanjadas", agregó.