Libros que hablan de todas las familias y buscan derribar mitos
Se presentaron en Santa Fe tres cuentos infantiles que abordan la diversidad. Se busca informar, naturalizar la existencia de parejas del mismo sexo que tienen hijos y promover la aceptación.

Lunes 17 de Marzo de 2014

Victoria Rodríguez

Diario UNO Santa Fe

Hablar con los chicos sobre los diferentes tipos de familias que existen no suele ser fácil. Por eso que aparezcan libros infantiles que abordan la temática de manera directa, sencilla y atractiva es una gran ayuda para los adultos. “Anita y sus dos mamás”, “¿Cómo llegué a este mundo?” y “Hay muchas cosas que están bien” son publicaciones argentinas pensadas para naturalizar la diversidad y lograr una verdadera inclusión. El viernes se presentaron en Santa Fe, en un evento organizado por el Grupo de Diversidad Sexual de la Juventud Socialista y la Casa Socialista.

En 2010, el censo nacional indicó que había 5.000 familias homoparentales con hijos, después de la ley la cifra se debe haber multiplicado. “Son familias que están, existen y van al colegio. Los prejuicios que están son por falta de información, entonces cualquier libro que venga a informar de qué se tratan esas familias es positivo”, explicó a Diario UNO, Darío Fernández, autor y cofundador, junto a su esposo Hernán Klein, de la editorial Molinos de Viento.

El comienzo de la idea estuvo muy ligado a la historia de esa pareja pero también reflejaba las vivencias de otras y la necesidad de información de muchas más. “Los libros nacieron a partir de una necesidad que había en el mercado. Nosotros no encontrábamos materiales que estuvieran referidos al tema de las familias homoparentales”, contó Fernández y agregó: “Soy diseñador gráfico y me puse a hacer algunos bocetos sobre este tipo de historias. Se los mostramos a un grupo de personas que, como nosotros, están en la búsqueda de ser padres y ellos nos dijeron que eran los libros que estaban necesitando y no conseguían”.

Fue así que las tres historias llegaron a las estanterías. “Anita y sus dos mamás” cuenta la historia de una nena hija de una pareja de lesbianas que está esperando un hermanito. “Hay muchas cosas que están bien” es un libro que aborda la integración y la diversidad pero no sólo la sexual; apunta a que los chicos entiendan que todos somos diversos. Y “¿Cómo llegué a este mundo?” cuenta de manera sencilla el proceso de subrogación de vientre a través de la historia de dos gays que desean formar una familia.

Fernández aclaró que la idea de la editorial es trabajar siempre temas vinculados a la diversidad y a los distintos tipos de familias. Además, señaló que existen otros proyectos en marcha para contar historias cotidianas en las que el eje central es que las familias se construyen con amor, con personas que se cuidan entre sí.

“Una de las características de los libros es que las cosas se cuentan de forma directa pero con un lenguaje para niños. No son fábulas, son personajes humanos que cuentan los procesos con los nombres reales. No hablan de cigüeñas ni de semillitas”, dijo y ejemplificó: “En el de subrogación, por ejemplo, se habla de óvulos y de un esperma, en tono infantil, pero llamando a las cosas como son”.

—¿Por qué se buscó ese enfoque alejado de la literatura infantil tradicional que suele ser más fantasiosa?

—En realidad, los libros los hice un poco para mí. Este proceso de subrogación de vientre tiene períodos largos y angustiantes. Fue para canalizar todo lo que nos pasaba a nosotros. Una vez que lo vio otra gente, gustaron y lo que entusiasmó fue esa forma directa de contar las cosas. Nos dimos cuenta de que los libros no eran sólo para chicos, si bien están contados e ilustrados para ellos, pero también son libros para grandes porque cuentan de qué se trata una familia homoparental o qué es una subrogación de vientre. Por eso quisimos hablarles de frente a los chicos y no contarles una historia que, con el tiempo, tengan que ir descubriendo que no era así como pasa con la cigüeña.

—¿Es una manera de visibilizar a algunas familias que siempre existieron pero que hoy tienen más derechos?

—Exactamente. Si bien queremos naturalizar estas familias, partimos de la base de que ya deberían estar naturalizadas. Los chicos que van a leer estos libros son, a lo mejor, muy pequeños. Así que, desde el vamos, van a tener internalizado que estas familias existen. Nosotros, los grandes, necesitamos empezar a ver este tipo de familias, mientras que para los chicos debería ser algo natural.

Una necesidad

El autor señaló que los libros han tenido una muy buena respuesta en el público en general y no sólo en quienes militan por los derechos del colectivo LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y trans). Y reconoció que entre los interesados en adquirir las publicaciones se destacan muchos docentes que buscan estrategias para abordar la temática en clase.

—¿Y cómo ha sido la recepción por parte de los sectores más conservadores?

—Hasta el momento no hemos tenido ninguna crítica mala, de ningún sector. Hubo una nota de la BBC Mundo que se replicó en toda América, desde Estados Unidos hasta Chile. Y nos han llamado de muchos medios de distintos países. Ahí nos hemos topado con algunos periodistas que tiene prejuicios. Pero hay algo de lo que nos dimos cuenta en un principio, y que luego hemos ratificado, que es que cuando se habla de familia y de chicos hay un respeto especial sobre el tema. Entonces no hay agresiones. Puede haber preguntas que muestren falta de conocimiento de las personas pero no ataques.

—Uno de los ejes del debate durante la discusión sobre el matrimonio igualitario fue la adopción. ¿Por qué no eligieron escribir también sobre eso?

—Tenemos algunos libros sin terminar. La idea es trabajar en todos los tipos de familia. Nosotros hace unos años participamos de un grupo con distintas parejas donde nos juntamos a pensar sobre cómo ser padres y lo que teníamos más cercano era el tema de la subrogación y lo de las dos mamás; por eso salieron primero esos libros. De todas maneras, nosotros estamos anotados en el registro para adoptar, estamos en lista de espera. Y por eso uno de los libros pendientes habla de la adopción. Pero queremos hablar de todo tipo de familias, inclusive las heterosexuales que también son diversas. Queremos que se explique a los chicos, de manera sencilla, que hay distintos tipos de familias.

—¿Qué objetivos de crecimiento se plantean con la editorial?

—En un principio pensamos que los libros iban a ser sólo para familias homoparentales. La presentación se hizo en la marcha del orgullo de Buenos Aires el año pasado, donde la consigna era “Por una educación libre, gratuita y laica” y, por lo tanto, había un montón de docentes. Nos llamó la atención cómo los maestros se acercaban al stand y se mostraban interesados. Nos decían que les estaban llegando muchos hijos de familias homoparentales a los colegios y que no tenían material para trabajar el tema. Tenemos una página en Facebook donde la gente le pone Me Gusta y entra. Nosotros vamos viendo quiénes son y entre un 50 y 60 por ciento son personas relacionadas con el tema educativo. Vimos que se interesan mucho los docentes y los psicólogos. No era nuestro objetivo y nos sorprendió pero eso da cuenta de que estos libros vienen a llenar una necesidad.

Por último, Fernández manifestó: “Que se hable de manera tan directa en los cuentos es importante no sólo para los chicos sino también para los docentes que, muchas veces, tampoco saben de qué se tratan estas realidades. Hay que pensar que a todos nos han enseñado que las cosas eran de una manera y hoy tenemos que desaprenderlas, algunos antes por nuestra condición y otros porque la realidad los está atropellando. Tenemos que reaprender de qué se tratan las familias y que las familias homoparentales son iguales que el resto, con las mismas problemáticas y alegrías”.