Miércoles 15 de Mayo de 2013
En muchos casos, puede resultar tentador y sugerente trabajar en la cocina como Dios te trajo al mundo. Si te vas a hacer una ensalada, adelante; pero si querés consumir alguna de estas comidas, pensalo dos veces.
Picantes
Aunque no los pongas al fuego, los jalapeños y los chiles tienen su propio calor y, en contacto con la piel (ni hablar de las partes más sensibles), pueden arruinarte la cena. Ojo también con el wasabi: queda afuera del body sushi.
Panceta
La panceta frita brinda ese toque salado y crocante que mejora rotundamente un plato. Pero no te tientes si no hay tela de por medio. La panceta en la sartén puede volverse salvaje y arrojarte peligrosas balas de grasa caliente.
Salsa de tomate
Disfrutar en pareja un buen plato de pasta es un clásico. Cocinar juntos es un plus y, si están desnudos, más estimulante aún. ¡Pero estén atentos a las salpicaduras del tomate cuando la salsa está en ebullición!
Pollo frito
El sabor del pollo es muy distinto cuando la piel está crujiente. Lo complicado está en su cocción: el aceite en contacto con la carne fresca puede ser muy amenazante. Nunca lo hagas desnudo si querés sobrevivir al proceso.
Caramelo
En la cocina, el peligro tiene un nombre: azúcar caliente. Por más seductor que parezca preparar sin ropa un postre para tu pareja, evitalo. La marca de una quemadura con caramelo caliente puede quedar para toda la vida.