Los cinco miedos más comunes de un emprendedor
El camino hacia el emprendimiento no es un camino sencillo. Muchas son las inseguridades que nos afectan cuando decidimos hacer nuestro propio camino profesional, desde el hecho de ser demasiado joven hasta no saber si somos capaces de manejar a los clientes.

Jueves 05 de Septiembre de 2013

Leé acá los 5 miedos más comunes de los emprendedores y las vías para superarlos y ser exitosos.

1. No creer en ti mismo

Muchas veces lo más común es que nos paralicemos pensando que será imposible lograr lo que nos propusimos. Por eso debes comenzar estableciendo metas pequeñas que puedas conseguir más rápido y de manera más sencilla.

Al ir obteniendo pequeños triunfos todos los días, irás aumentando la confianza en ti mismo para llevar las riendas de tu empresa o negocio. Esta es una práctica que debes mantener el resto de tu carrera profesional. Te mantendrá motivado.

2. Creer que debes tener el “producto perfecto”

Muchos posibles emprendedores no terminan de iniciar su idea de negocio porque piensan que no tienen un producto lo suficientemente “pulido” o “perfecto” para presentar en el mercado. Algo que debes saber: los productos o ideas perfectas no existen. Pero todo puede ir mejorando en la medida en que se va desarrollando. La cuestión es comenzar.

En el caso de un producto, puedes establecer una estrategia de preventa para evaluar la magnitud de su aceptación, para tener una cifra de cuántas personas estarían dispuestas a comprarlo. Sí, puedes vender el producto antes de tenerlo. Es un “empujón” ideal para comenzar.

3. Te estresas y te complicas por cada pequeño detalle

El perfeccionismo es una virtud…. hasta cierto límite. Paralizar tu proyecto simplemente porque el logo de tu futura marca o empresa no te termina de convencer, por ejemplo, es detenerse en detalles que al final de cuentas no afectará tu relación con los clientes.

Busca soluciones prácticas y haz que las cosas sucedan. Con el paso del tiempo puedes ir mejorando todos esos detalles imperfectos.

4. No sabes cómo buscar el financiamiento en inversionistas

Haz networking. Sé creativo. Busca la manera de impulsar tu idea generando confianza en posibles inversionistas. Debes ser creativo y nunca dejar de pensar como un emprendedor, que busca todas las vías posibles y no se paraliza con el primer ‘no’.

5. Sientes que careces de experiencia y/o conocimiento

La experiencia se adquiere actuando. El conocimiento no solo llega a ti gracias a una universidad. En un mundo globalizado, muchos son los medios para instruirse y aprender las técnicas que más nos interesen. El que quiere, puede. Un título colgado en tu pared no te hará por sí solo ni mejor ni peor gerente.

Fuente: lapatilla.