Lunes 07 de Mayo de 2012
La agencia de calificación Moody's no descarta "nuevas expropiaciones" en países como Venezuela, Argentina o Bolivia, y niega que las recientes nacionalizaciones de YPF en Argentina y de Transportadora de Electricidad (TDE) en Bolivia sean un "presagio" de una tendencia en América Latina. "En general, no vemos las recientes nacionalizaciones en Bolivia y Argentina como un presagio de una tendencia regional, sino como la confirmación de una creciente diferenciación entre los soberanos latinoamericanos con sólidos perfiles de crédito y favorables climas de inversión y otros donde estos elementos no están presentes", afirma Moody's.
En su informe económico semanal, la agencia explica que los contrastes en América Latina son "claros" y menciona en concreto el caso de Venezuela, donde el Gobierno ha mostrado una mayor disposición a nacionalizar empresas y no se puede descartar nuevas expropiaciones. "Dadas las emergentes presiones sociales y políticas, nuevas expropiaciones no pueden descartarse", añade.
La agencia crediticia defiende que países como Chile, México, Brasil, Perú y Colombia tienen "instituciones más fuertes", y apunta en concreto el caso de Perú, donde las preocupaciones por la llegada al poder de Ollanta Humala fueron "injustificadas" y su gobierno ha demostrado su compromiso con la continuidad política y su interés en diferenciarse de otros ejecutivos más intervencionistas.
La agencia avisa de que una nacionalización no es automáticamente negativa para el rating de un país soberano, siempre y cuando el proceso respete la ley y se indemnice adecuadamente y a tiempo a sus accionistas. Sin embargo, reconoce que una decisión de estas características puede afectar a futuras inversiones o a las finanzas del país, aspectos que sí son negativos para su calificación. Por otro lado, la agencia advierte de que la nacionalización de Transportadora de Electricidad, filial de la española Red Eléctrica, puede ser negativa para el rating de Bolivia, ya que es probable que desaliente futuras inversiones privadas en un país con un nivel de inversión bajo en comparación con el Producto Interior Bruto (PIB).