Viernes 20 de Agosto de 2021
El Día Mundial de las Papas Fritas, celebrado cada 20 de agosto, celebra a esta deliciosa comida que no requiere tanto esfuerzo para su realización. Sumado a que combina perfecto con casi todos los platos, hace un tiempo, las papas fritas siguieron su propio camino.
No hay datos específicos ni concretos de por qué se celebra cada agosto. Pero uno de los orígenes de este alimento en forma de bastón, se remonta a Bélgica y Francia. En realidad, se trata de una pelea histórica que continúa al día de hoy.
Por un lado, los franceses aseguran con orgullo y certeza que fueron ellos quienes inventaron este plato. A fines del siglo XVIII en pleno corazón de París, se instalaron los vendedores de papas fritas que las elaboraban a la vista de sus clientes dentro de braseros y sartenes y las cocinaban solo con aceite.
A su vez, los belgas reclaman su autoría. La única diferencia radica en la cocción que se divide en dos etapas. Primero, las cocinan en aceite y, luego, con grasa animal.
El uso de la papa como alimento se inicia hace aproximadamente 7.000 años en la región andina de América del Sur, que comprende Perú y Bolivia, donde había muchos cultivos y de todas las variedades. Con el paso del tiempo, su popularidad se extendió por todo el mundo y se convirtió en un alimento básico en la mayoría de los países.
De todas formas, este alimento es aún más perfecto cuando se lo combina con algún aderezo , como mayonesa, ketchup, mostaza, entre otros. Aunque también resulta ser un buen acompañante de la milanesa –sea de carne o pollo– o de una hamburguesa. Y es tan versátil que además tiene otras formas: noisette, rejilla, españolas, rústicas o crinkle (papas onduladas).
Tips para lograr papas fritas perfectas
A continuación, tres trucos para perfeccionar este plato que es, por lejos, el favorito de grandes y chicos.
* Para lograr que queden extracrujientes un dato: una vez peladas las papas y cortados los bastones, colocarlas en agua helada (o agua con mucho hielo) y un puñado de sal. Dejar reposar aproximadamente 15 minutos y luego, escurrirlas y secarlas bien antes de cocinar en aceite bien caliente.
* Secreto para paladares exigentes: para unas papas fritas estilo gourmet, tal como se encuentran en los mejores restaurantes, hay que poner el foco en la cocción. Se necesitan dos sartenes distintas: una con el aceite en 140 °C y otra en 190 °C (con freidora es más fácil de regular). Se fríe primero en la temperatura más baja por ocho minutos y luego, se escurre y pasa a la otra por aproximadamente, cinco minutos más.
* Más sabor: preparar un deep mezclando dos cucharadas de polenta, una de ají molido, una de ajo, una de pimentón, sal y pimienta a gusto con tres cucharadas de aceite de oliva. Volcar en un bol esta mezcla con las papas cortadas, deben quedar bien empapadas en la mezcla. Luego, freírlas como se hace siempre.
* Para darles un toque diferente de sabor, se puede mezclar la sal con especias como ají molido, orégano o ajo en polvo. Y si la idea es comerlas "a la provenzal", antes de salarlas, saltearlas en una sartén con un poquito de aceite, ajo y perejil. Salpimentar luego.
La temperatura es clave. Si está demasiado caliente, la papa quedará dorada por fuera y cruda por dentro. En cambio, si está demasiado tibio, la papa se "hierve" en el aceite. Entonces lo ideal es utilizar un mix de temperaturas. Comenzar con una fritura fuerte (para quienes tienen termómetro, 180 grados) para que la papa se selle y luego, bajar la temperatura (entre 150 y 160 grados), para que la papa se cocine y quede tierna por dentro.
Ni bien se retiran del medio graso hay que colocarlas sobre papel absorbente, separadas entre sí, para que el calor que emanan no las humedezca.