Para cambiar hábitos: niños y adolescentes toman poca agua
En esas etapas de la vida, la ingesta de agua pura es crucial para el desarrollo del cuerpo humano. Sin embargo, comparativamente es brutal el consumo de gaseosas o de infusiones con azúcar.

Sábado 26 de Noviembre de 2011

Podría decirse que el agua es al cuerpo lo que Messi al Barcelona: la estrella para que pueda funcionar correctamente el “equipo” del organismo. Sin su presencia, eliminar toxinas, transportar nutrientes o regular la temperatura sería un verdadero problema. Lo ideal es tomar dos litros de agua por día para suplir el gasto que hace el cuerpo cuando cumple con cada proceso vital.

Sin embargo, el agua pura no es un bien apreciada en la ingesta cotidiana de los argentinos, ya que de todo lo que beben, sólo el 21 por ciento corresponde a este líquido. El resto está repartido entre el consumo de bebidas saborizadas e infusiones sin azúcar en 29 por ciento y otro 50 por ciento de gaseosas o infusiones con azúcar, dejando de lado todo el líquido que aportan otros alimentos como leche, sopas o frutas.

Este análisis fue realizado por el Centro de Estudios de Nutrición Infantil (Cesni) entre 800 personas de 0 a 65 años de las principales ciudades del país. En total, el grupo tomó 11.500 litros de bebidas. Una lectura fina sobre quienes toman qué y cuándo puso en evidencia cuestiones aún más preocupantes.

En la división por franja de edades pudo verse que los adolescentes beben muchísimas gaseosas o aguas con azúcar a diario, ya que en este segmento el porcentaje alcanzó el 67,2 por ciento y en los niños de jardín de infantes, fue del 58,8 por ciento.

Esto explicaría en parte el crecimiento sostenido de la obesidad entre los chicos más jóvenes (ver aparte). Una especialista en nutrición indicó que es cada vez más frecuente observar en las consultas las dificultades que presentan los chicos para incorporar la cantidad de agua necesaria a la alimentación.

“El agua es fundamental para el cuerpo porque tiene minerales y nutrientes importantes para el cuerpo, por eso lo deseable sería revertir el orden que ha mostrado la encuesta realizada por el Cesni, es decir, tomar 70 por ciento de agua y sólo el 20 por ciento de otras bebidas saborizadas sin azúcar y sólo 10 por ciento de gaseosas para mantener la hidratación ideal del organismo”.

En tanto, detalló también que los niños son particularmente quienes más necesitan reponer agua por el sólo hecho que se mueven más, corren, juegan y pierden así más cantidad de líquidos.

Además, el hábito debe ser creado desde la primera infancia para poder sostenerlo durante toda la vida.

Un ranking de bebidas saludables para garantizar la hidratación del cuerpo ubica en primer lugar al agua, los jugos naturales de frutas, las bebidas tipo amargo serrano, preferentemente sin azúcar, los jugos en polvo light por último las aguas saborizadas y las gaseosas.

“Un jugo de manzana con zanahoria es lo óptimo porque tienen vitaminas y caroteno por ejemplo. Si no se puede comprar fruta, un limón con agua que sólo incorpore una cucharada de azúcar por litro es sumamente refrescante y suele gustarles mucho a los chicos”, aconsejó la especialista.

Como salvedad indicó que en el caso de los jugos en polvo, el problema son los colorantes por lo cual deben variarse los sabores para evitar aquellos que más contienen, como el de naranja. Las gaseosas light no son opción porque los edulcorantes pueden ser precancerígenos.