Viernes 26 de Mayo de 2017
Una joven puso una calificación negativa a un restaurante por los "altos precios", la "música fuerte" y una "mala atención" que recibió. El tema es que, a raíz de esto, el dueño del lugar comenzó a insultarla por mensajes privados. La damnificada eligió viralizar la conversación con el hombre, "para que nadie tenga que pasar por lo mismo".
El episodio ocurrió el viernes pasado en el restó "Lusitano", ubicado en el exclusivo barrio porteño de "Palermo Hollywood", zona frecuentada comúnmente por turistas y uno de los puntos más elegidos de Buenos Aires para salir los fines de semana.
Aquella noche entonces, luego de retirarse del local con una mala impresión, Malena Cibils decidió plasmar su descontento en las redes sociales, en virtud de que los platos "eran caros y se servían fríos", el valet parking "cobraba 200 pesos" y la música "estaba muy alta". Horas después de su reseña, Cibils recibió en su cuenta personal una "picante" respuesta del mismísimo dueño del restaurant, quien -visiblemente molesto por su opinión- no ahorró epítetos para con la joven.
"Te voy a pedir que no aparezcas nunca más por acá, aunque entiendo que te pareció una mierda el lugar. Me imagino que si tus críticas son tan punzantes, deberás vivir en un palacio, súper bien atendida", le retrucó el propietario. Y siguió: "La manera en que me abordaste y me hablaste el otro día me pareció de una guarangada y una ordinariez sin igual. No necesitás volver al Lusitano, ya que la música es de boliche, los platos fríos, paupérrimos, etc."
En las capturas de pantalla que Malena publicó se ve como en la parte final el dueño se dirige a ella con un tono muy agresivo: "Muy desagradable tu modo, tu actitud y dicho sea de paso tu cara de gorda malcogida. Saludos pedazo de ordinaria".
"Hola a tod@s! Paso a contarles lo que me pasó en el restaurante Lusitano para que nadie tenga que pasar por lo mismo. Más allá de que el restaurante me pareció malo en relación precio/calidad, trato, atención etc...lo peor es el acoso que recibí del dueño. Luego de salir del restaurante el viernes pasado (e indignada con la atención) procedí a dejar mi opinión en un lugar habilitado para ello y puntúe mal al restaurante. L@s invito a leer lo que me envió a mi casilla personal su dueño...sobre todo el saludo final", relató. "Esto es solo parte de los mensajes que envió. Tuve que bloquearlo", precisó la mujer comentando lo sucedido.
El Intransigente