¿Por qué es lenta tu PC (y cómo acelerarla)?

Todos conocemos la impaciencia de tener que trabajar en un ordenador lento, la frustración de programas que tardan en abrirse, páginas que no cargan o aplicaciones que se cierran de repente.

Viernes 19 de Abril de 2024

A todos nos ha sucedido, y nos ha tentado la idea de tirar el ordenador por la ventana y correr a comprar uno nuevo; pero, ¿sabías que puedes acelerar tú mismo tu PC? Sigue leyendo para descubrir las 3 causas más comunes por las que tu ordenador puede ir lento, y cómo solucionarlas.

1. Demasiados programas, ventanas y pestañas

Todos los ordenadores tienen una capacidad de procesamiento finita. En otras palabras, existe un límite en cuanto a la cantidad de programas, ventanas y pestañas de navegador que puedes correr en simultáneo antes de que se sature la memoria RAM y la capacidad de procesamiento de tu PC.

Cuando internet funciona lento, es normal creer que se trata de un problema de conexión, pero la causa puede ser, justamente, que tu ordenador está al tope de su capacidad de procesamiento. Si quieres estar seguro, haz tu speedtest para probar la velocidad real de tu conexión ir a prueba de velocidad.

Para solucionarlo, empieza por cerrar todo aquello que no precises en el momento. Ten en cuenta que algunos programas pueden funcionar en segundo plano, incluso si has cerrado la ventana y no ves el icono en la barra de tareas. Para estar seguro, abre el administrador de tareas de tu PC (monitor de actividad en Mac), encuentra el programa en cuestión, y finaliza la tarea.

2. Virus, malware o software malicioso

Otra gran posibilidad que debes considerar es la posibilidad de que tu PC esté infectada. Los ciberataques son mucho más comunes de lo que puedas imaginar y pueden llegar hasta el ordenador del usuario más cuidadoso. Estos paquetes de software malicioso pueden existir en tu PC sin que te des cuenta, robando tus archivos e información o alterando su funcionamiento.

La solución es simple: invierte en un programa antivirus y antimalware de calidad, haz controles con una determinada frecuencia (idealmente, semanal), activa la protección en tiempo real y las alertas. En definitiva, mantén tu PC protegida y limpia de infecciones.

3. Procesador sobrecalentado

Si naciste en el siglo pasado, es probable que recuerdes los antiguos ordenadores de escritorio, con sus grandes (y tan ruidosos) ventiladores destinados a enfriar los procesadores. En la era de los portátiles en la que vivimos, uno de los mayores desafíos que enfrentan los fabricantes sigue siendo integrar sistemas eficientes de enfriamiento en los equipos.

Mientras más presión pongas sobre el procesador de tu PC, más se calentará, y más probable será que se active el sistema de seguridad automático incluido en la mayoría de los portátiles, que fuerza al procesador a ir más lento para evitar el sobrecalentamiento. En otras palabras, si tu PC se calienta demasiado, comenzará a funcionar más lento.

Procura colocar tu portátil en un soporte elevado, para darle más espacio al aire de los ventiladores para circular, e instala un medidor de temperatura en tu PC para controlar si funciona. Si el problema persiste, puedes utilizar un soporte con ventilador, diseñado especialmente para ayudar a tu portátil a enfriarse.