Justamente el 1 de mayo de 1886 se había iniciado una huelga en reclamo de la reducción de la jornada laboral, que por aquel entonces era de entre 12 y 16. Pero tres días después ocurrió el Incidente de Haymarket o Revuelta de Haymarket, en Haymarket Square, Chicago: durante una manifestación pacífica un desconocido le tiró una bomba a la policía, que intentaba reprimir la movilización.

A raíz del ataque hubo un juicio que años después fue calificado de ilegítimo y malintencionado contra ocho trabajadores anarquistas y comunistas. Cinco de los acusados fueron condenados a muerte y tres fueron encerrados. A ellos se los conoce como "Mártires de Chicago".

Este hecho dio lugar a la conmemoración del 1 de mayo por parte del movimiento obrero y hoy es considerado el Día Internacional de los Trabajadores salvo en Estados Unidos y Canadá, que lo celebran el primer lunes de septiembre.