Por qué Google homenajea a Ernesto Sábato con su doodle
El reconocido escritor argentino marcó un antes y un después en la literatura del país y de América latina

Lunes 24 de Junio de 2019

El día en que se conmemoran 108 años de su nacimiento, Google celebra a Ernesto Sábato con un doodle inspirado en su obra "El Túnel".

El reconocido escritor argentino marcó un antes y un después en la literatura del país y de América latina. Por eso, Google sorprende y propone un doodle que estará disponible durante todo el día en el buscador para que todos los internautas puedan conocer su vida y su trabajo.

Con más de 40 obras en su haber entre novelas, ensayos y antologías, Sábato se consolidó como un ícono de la cultura argentina. Así fue como, en 1984, fue galardonado con el Premio Miguel de Cervantes a la Literatura. Sin embargo, la escritura no fue las única área donde se desarrolló, también se desempeñó como pintor y físico.

Sus principales obras narrativas fueron “El Túnel”, “Sobre héroes y tumbas” (considerada una de las mejores novelas argentinas del siglo XX) y “Abaddón el exterminador”. También se destacan sus distintos ensayos como “El Escritor y sus fantasmas” y “Hombres y engranajes”, en los que reflexiona sobre la condición humana, la vocación de la escritura o los problemas culturales del siglo XX. Estas y otras de sus creaciones literarias están disponibles en Google Play Books. Así mismo, los internautas pueden conocer más sobre la obra de Sábato a través del buscador de Google.

Su legado no solo quedará en sus libros, sino también en lugares donde dejó su huella y que formaron parte de su historia: La Casa Ernesto Sábato, es una de ellas. Se ubica en Ernesto Sábato 3135 –antes Severino Langieri–, en el barrio Santos Lugares (Tres de Febrero). Este lugar fue la cuna de muchas de sus historias. “Uno y el universo” fue el primer libro que Sábato creó en esa casa y a partir de la cual decidió ser escritor. En sus últimos años, Ernesto Sabato se dedicó a la pintura, y en la Casa se conserva el atelier en el que convirtió en imágenes sus palabras.

Esta vieja casona, en la que vivió y creó durante más de sesenta años, fue el hogar que compartió con su mujer Matilde y sus hijos Jorge y Mario. Para Sábato, era su lugar en el mundo y allí murió, el 30 de abril de 2011. Años más tarde –en 2014– la casa se convirtió en un museo vivo abierto a la comunidad: con el objetivo de perpetuar la esencia e historia de Ernesto.

Su familia restauró la casona y logró recuperar la magia creativa que la envuelve, desde entonces miles de turistas extranjeros y locales fueron a visitarla. Y es el lugar de distintas actividades: como el primer Festival Sábato en 2016.

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