Informa2
Jueves 22 de Febrero de 2018

¿Qué dicen tus pies sobre tu salud?

Son el soporte del cuerpo y la base de nuestro sistema locomotor, pero no es su única función. Conocé más.

Según la reflexología, cada una de las partes del pie tiene su correlato. Por ejemplo, los dedos suelen mostrar los aspectos mentales; la almohadilla plantar, los sentimentales; el arco del pie, las emociones viscerales y los talones, la parte instintiva.

Unos pies cuadrados y pesados, con dedos cortos y talones anchos, hablan de alguien apegado a las cosas terrenales o materiales, con tendencia a excesos relacionados con la alimentación o el sexo, con poca conciencia de su cuerpo, su salud, su energía o su aspecto espiritual. ¿Posibles dolencias? Pueden ser más propensos a padecer mala circulación, hipertensión o problemas cardiovasculares.

Unos pies alargados y livianos, con dedos largos y finos de talones angostos, hablan de personas reflexivas, con capacidad para detenerse a apreciar cosas sutiles y más selectivas, tanto en la comida, en la sexualidad y también en las relaciones personales. ¿Posibles dolencias? Problemas de estrés, gases, ansiedad, indecisión y obsesiones.

Otro aspecto que se tiene en cuenta a nivel reflexológico es la piel de los pies pues, según explican los expertos, ésta refleja los apegos y desapegos, igual que la contención y desborde de las emociones. Los callos y asperezas hablan de las defensas, la protección o prevención con respecto a algo o frente a alguien.

Las durezas en los dedos (que representan la cabeza), pueden estar relacionadas con un bloqueo mental, resistencia a los cambios y obstinación. Las durezas en el quinto dedo, en la zona externa, pueden indicar que te protegés frente a las críticas o comentarios del exterior. Puede significar inseguridad.

Las durezas en la zona de la almohadilla plantar hablan de depresión, tristeza, problemas respiratorios, falta de alegría o de creatividad o incluso dificultad para dar y perdonar.

Las durezas en la zona del talón están relacionadas con los apegos materiales y de bloqueos sexuales. Si aparecen muchas durezas o grietas allí, incluso es necesario revisar la zona genital. Cuando esta zona está en desequilibrio significa que la persona presenta dificultades con su estabilidad: mal posicionada en su identidad, con proyectos sin terminar, con problemas sexuales, suele llevar una mala alimentación y dificultades materiales. El estímulo de esta zona puede ayudar a desarrollar las propias necesidades, esto es: a descansar, a poner límites, a evitar los excesos y a desprenderse de aquello que no es útil.

En la almohadilla plantar están reflejados los pulmones y el corazón, órganos de vital importancia, tanto física como emocionalmente hablando. Desbloqueando estas zonas se puede favorecer una mayor apertura a la vida, a compartir y a comunicarse con los demás de una forma más amorosa. Estas zonas bloqueadas pueden ocasionar egocentrismo, envidia, avaricia y provocar rechazo o dificultad para pensar en los otros.