El interés por fragmentos y objetos personales del joven santo rebasaron templos y fronteras, y generó debates y reacciones en internet y redes sociales
Martes 09 de Septiembre de 2025
Miles de fieles se congregaron en la Basílica de San Pedro para presenciar un hecho sin precedentes: la canonización de Carlo Acutis, el primer santo milenial de la Iglesia Católica. La ceremonia, presidida por el papa León XIV el 7 de septiembre de 2025, marcó un hito para la comunidad católica global y para la juventud creyente.
Tras la proclamación, la figura de Acutis, un joven británico-italiano fallecido en 2006, se convirtió en centro de devoción y debate, con su cuerpo expuesto en Asís y la distribución de reliquias despertaron fervor y controversia.
La canonización de Carlo Acutis
El papa León XIV, en su primera ceremonia de canonización, reconoció la santidad de un adolescente que falleció a los 15 años por leucemia y subrayó el impacto de su vida en la era digital. Asimismo, destacó la relevancia de Acutis para las nuevas generaciones. El evento atrajo a peregrinos de todo el mundo, quienes viajaron a Asís para venerar sus restos y participar en los actos litúrgicos organizados en su honor.
Carlo Acutis nació en Londres y tras su muerte, el 10 de octubre de 2006, fue enterrado inicialmente en el cementerio de Ternengo, en la región italiana de Piamonte. En enero de 2007, sus restos fueron trasladados a Asís, donde doce años después se exhumaron y se depositaron en el Santuario de la Expoliación.
La Iglesia Católica reconoció dos milagros atribuidos a su intercesión, lo que permitió su canonización. Acutis se ganó el apodo de “el Influencer de Dios” por su habilidad para utilizar la tecnología en la difusión de la fe, especialmente a través de un sitio web sobre milagros eucarísticos disponible en casi 20 idiomas, que recopila 196 eventos considerados inexplicables por la Iglesia.
Los milagros atribuidos al santo
Según el relato, un pequeño de siete años que sufría un extraño trastorno pancreático que no tenía cura para los médicos se curó luego de tener contacto con un trozo de camiseta que pertenecía a Acutis.
El segundo milagro, reconocido por el Papa, ocurrió con una mujer costarricense en julio de 2022. Según lo que circula en la web, esa persona peregrinó hasta la tumba de Carlo Acutis para pedirle por la curación de su hija, que había sufrido un grave trauma cerebral después de caerse de una bicicleta.
La joven, Valeria, recibió un diagnóstico médico desfavorable tras su caída, con pocas posibilidades de sobrevivir. No obstante, después de que su madre visitó la tumba de Carlo, comenzó a mostrar signos de mejoría y en el transcurso de una semana logró recuperarse completamente.
El destino del corazón del joven milenial
El cuerpo de Acutis se exhibe actualmente en una tumba de cristal en el Santuario de la Expoliación de Asís. Para preservar su imagen, se le colocó una máscara de silicona que cubre el rostro y una capa de cera sobre las manos, una práctica común en Europa, especialmente en Italia, para la exposición de santos.
Uno de los pasos más impactantes del proceso es que su corazón fue extraído y depositado en un relicario dorado en la cercana Catedral de San Rufino.
La decisión de extraer y preservar el corazón de Acutis responde a una antigua costumbre de la Iglesia Católica de custodiar, como reliquias, partes del cuerpo de los santos. En este caso, el corazón simboliza el centro espiritual y afectivo del joven, cuya vida estuvo marcada por la oración, la eucaristía y el deseo de servir a los demás.
La reliquia se situó en un lugar destacado para facilitar la veneración pública. Allí, fieles y peregrinos pueden acercarse a orar y rendir homenaje al santo, un fenómeno que ha incrementado notablemente las visitas al templo desde la canonización.
Otros fragmentos, como mechones de cabello y partes de órganos, se han conservado como reliquias de primera clase, siguiendo la tradición católica.
La distribución de estas reliquias
Antes de la canonización, el fraile Johnpaul Cafiero, capellán de una escuela secundaria franciscana en Ohio, recibió cinco cabellos de Acutis tras un proceso de solicitud iniciado un año antes. Instituciones católicas de diversos países, como el Bishop Wilkinson Catholic Education Trust en el Reino Unido, el Columbia Newman Center en Estados Unidos y parroquias en Brasil, recibieron fragmentos del cuerpo, prendas y objetos personales del nuevo santo para su veneración.
Estas reliquias, clasificadas como de primera, segunda o tercera clase según la tradición (parte del cuerpo, objeto personal o elemento tocado por el santo, respectivamente), se destinan a iglesias, escuelas y santuarios, a menudo de forma temporal.
El fervor por las reliquias de Acutis trascendió los espacios religiosos y se ha trasladado a internet. Tras la canonización, plataformas como Etsy y HolyArt.com registraron un aumento en la oferta y demanda de reliquias y objetos relacionados. Corriere Della Sera documentó anuncios de mechones de cabello, fragmentos de ropa y fotografías con supuestas reliquias, con precios que oscilan entre USD90 y casi USD2.000. Incluso estatuas de madera del santo han alcanzado valores de hasta USD 4.000, muy por encima de los precios previos a la canonización.
En redes sociales, algunos fieles buscan activamente poseedores de reliquias de primera clase para bendecir otros objetos, aunque muchos creyentes consideran pecado la compraventa de estos elementos. La veneración de reliquias tiene una larga tradición en la Iglesia Católica.
El legado de Acutis
Su madre, Antonia Salzano, subrayó en diversas entrevistas el carácter cotidiano y la profunda fe de su hijo. “Carlo era un niño ordinario como los demás. Jugaba, tenía amigos y asistía a la escuela. Lo extraordinario fue que abrió su corazón a Jesús y lo puso en primer lugar en su vida”, afirmó Salzano en un documental. Carlo dedicaba horas diarias a la adoración eucarística y buscaba, a través de la tecnología, fortalecer la fe de otros jóvenes y transmitir la creencia en la vida después de la muerte.