Miércoles 21 de Enero de 2015
La captación de niñas por internet por parte de abusadores, la llamada “venganza porno”, el ciberacoso o el control a través del móviles con GPS son algunas de las violencias hacia las mujeres detectadas por activistas dentro de un incipiente movimiento femenino –también acompañado por varones– que propicia que ellas utilicen las tecnologías para prevenir y denunciar los malos tratos.
Para visibilizar esta metodología violenta, el año pasado la campaña “Alza tu voz, la violencia amordaza” logró que, a través de soportes digitales, se analice esta realidad, en tanto que la ONU lanzó esta semana en la Argentina #QuéOnda, la campaña que a través de las redes sociales busca evitar el maltrato en noviazgos.
“Las tecnologías vienen siendo creadas por hombres, en un marco de cultura patriarcal, por eso incentivamos crear tecnologías con otro lenguaje, con otra presencia, disputando el poder con la intención de la igualdad, sin dejar de lado la mirada crítica”, dijo a Télam Florencia Goldsman.
Esta argentina es community manager para América latina de la iniciativa “Dominemos la tecnología”, de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC), que el año pasado fue premiada por Naciones Unidas y la Unión Internacional de las Comunicaciones (UIT).
Los organismos reconocieron “los esfuerzos para reducir las amenazas en línea y crear confianza y seguridad para que las mujeres utilicen las TIC”.
La “venganza porno” es una forma de violencia donde los hombres suben fotos o videos de sus excompañeras desnudas, sin autorización de ellas.
Emma Holten, de 20 años, fue víctima de este tipo de maltrato y eligió concientizar con desnudos artísticos tomados por la fotógrafa Cecilie Bødker, publicadas en el sitio Friktion Magasin, una revista danesa, en tanto la joven contó su experiencia en la plataforma on line de activismo femenino Hysteria.Este es uno de los ejemplos de lo que logran campañas como la que el año pasado hizo APC y que en Latinoamérica estuvo enmarcada “bajo el paraguas temático de la libertad de expresión, la privacidad, el derecho a la intimidad, la labor del periodismo y de las defensoras de derechos humanos”, explicó Goldsman.
“Fue el año que más colaboraciones en línea recibimos, pues las mujeres mandaron opiniones, videos, hicieron denuncias, propusieron estrategias preventivas”, destacó la activista, quien aclaró que “también damos talleres presenciales, porque hay que poner el cuerpo y generar acciones colectivas para lograr otros mensajes”.
En tanto, según una investigación de la organización argentina Trama sobre violencia en relaciones de noviazgo, los celos y el control “se ponen en evidencia y son potenciados, en cantidad e intensidad, por la utilización de las tecnologías de comunicación como celulares, computadoras o tablets y sus aplicaciones en redes sociales, Whatsapp o GPS”.
A partir de esta evidencia, ONU Argentina y Fundación Avión, junto a la ONG lanzaron la campaña #QuéOnda con el mensaje: “El amor te hace bien. Si no, es otra cosa”.
El objetivo central “es dar visibilidad sobre aquellas situaciones de malos tratos que tienen lugar en las parejas jóvenes y que generalmente son aceptadas y minimizadas, de manera que puedan ser identificadas como situaciones de violencia”, detalló Lucila Trufo, referente de Trama.
APC también propone “usar estratégicamente cualquier plataforma a mano: teléfonos móviles, mensajería instantánea, blogs, sitios web, cámaras digitales, correo electrónico, podcasts y otras para el activismo para eliminar la violencia de género”.
Para eso “es fundamental que las mujeres aprendamos a programar”, resaltó Goldsman, “por lo que hacemos un hackatones –encuentros de trabajo colaborativo, una especie de maratón de programación–, es decir, reuniones con programadores para pensar aplicaciones útiles relacionadas con los derechos de las mujeres”.
Uno de los temas en debate lo suman las mujeres que viven situaciones de violencia de género y que eligen denunciar a través de las redes sociales, subiendo sus testimonios, sus fotos mostrando los golpes o filmaciones de agresiones.
“Ellas se revictimizan, lo que ocurre porque no encontraron respuesta donde correspondía. Es un tema que estamos pensando, que nos interpela”, reconoció Goldsman.
Chicas poderosasLas redes también son útiles para muchas mujeres que sufren violencia por parte de sus parejas de tipo económico o patrimonial. Es por ello que hoy se pueden encontrar distintas propuestas en línea, en español, que ofrecen capacitaciones, iniciativas inclusivas, estrategias de incidencia y campañas contra las violencias, en un marco donde la tecnología se utiliza para achicar las brechas de género.
La periodista portuguesa Mariana Santos, que trabajó en distintos medios latinoamericanos, entre ellos de Argentina, creó Chicas Poderosas (http://www.chicaspoderosas.org/) con el auspicio del Centro Internacional de Periodismo (ICFJ, en inglés) a través del cual se capacita para que las mujeres se destaquen en los sectores tecnológicos de las redacciones.
En tanto, Ellas 2.0 (http://www.ellas2.org/) conecta a emprendedoras on line con mentoras e inversoras y propicia liderazgos femeninos digitales.
Con una propuesta amplia de inclusión de género, Dominemos las Tecnologías (http://dominemoslatecnologia.org/) impulsa desde Colombia, el acceso de las mujeres a la información y a los servicios para conocer sus derechos.