Viernes 27 de Septiembre de 2013
“No se consigue” es la frase que se repite en las casas de arreglo de pequeños electrodomésticos de la capital santafesina. Si bien arreglar un aparato electrónico siempre fue más económico que adquirir uno nuevo, hoy esa lógica queda descartada en muchos casos. Y es que ante la escasez de repuestos, arreglar un electrodoméstico puede ser tan caro como comprar uno nuevo.
La realidad que atraviesa el país en materia de importaciones comienza a limitar el desenvolvimiento en muchos aspectos: hoy, el solo hecho de tener que reparar un pequeño electrodoméstico puede convertirse en una odisea.
Sea el caso de un televisor, notebook o cámara fotográfica, en la actualidad hay que ser muy cuidadoso. Ya que si sufre una avería, se podría quedar sin las fotos.
Los altos costos de los repuestos e insumos, sumados a las políticas restrictivas a las importaciones determinan que las principales piezas o repuestos necesarios para arreglar un televisor, lavarropas o notebook no se consigan en el mercado.
Si a esto se les suman los precios del service, el costo final queda a muy pocos pesos de distancia del producto cerrado en caja.
Diario UNO realizó un sondeo en las casas de diferentes rubros, y en todas las consultas realizadas los entrevistados coincidieron al momento de afirmar que “siempre conviene arreglarlo, el problema es que no se consiguen los repuestos”.
El testimonio de Alberto, quien trabaja en una casa de service para televisores y audio, refleja de lleno una realidad que obstaculiza su trabajo y en muchas ocasiones genera un gasto mayor a sus clientes.
“No hay repuestos” sentenció Alberto, quien trabaja desde hace tiempo en una casa de reparación de televisores y audio.
Al momento de referirse al tema de los costos que tendrá el cliente al momento de arreglar un televisor recalcó que esto dependerá del arreglo que se deba realizar. No será el mismo precio si se rompe la fuente, la placa madre o la pantalla.
“Pero, en primera instancia, lo fundamental es averiguar si los repuestos se consiguen, y si la avería tienen arreglo. Eso es lo más importante de todo”, recalcó Alberto.
Pensar en uno nuevo
“En el caso de los televisores LCD, la pantalla no se consigue y en ese sentido conviene siempre comprar uno nuevo”, afirmó convencido el técnico. Las pantallas de este tipo de modelos son muy delicadas, el roce de una muñeca de plástico puede provocar la rotura de las mismas. “Los repuestos pueden llegar a conseguirse por medio de services oficiales, pero vale lo mismo que un televisor nuevo”.
A modo de ejemplo, cambiar la placa madre de un televisor smart marca Samsung de 32 pulgadas, puede llegar a tener un costo de 1.800 pesos. En caso de tener que reparar la misma pieza, el precio disminuye.
“El tema es que no se consiguen las piezas para poder arreglar las cosas”, recalca ofuscado Alberto.
En las distintas casas de electrodomésticos de la ciudad, los televisores LED de 32 pulgadas están en un rango de precio que va desde los 3.000 hasta los 6.000 pesos, dependiendo de la marca y aplicaciones que provea.
“Se dificulta el arreglo porque no hay repuestos. Nos ha pasado miles de veces que los contenedores quedan varados en aduana, no los dejan entrar por la política del gobierno. Nosotros intentamos arreglarnos con lo que tenemos, reparamos lo irreparable porque no queda otra”.
En caso de que un DVD sufra una rotura, se debe mentalizar de gastar de 200 a 300 pesos para refaccionarlo. “Hoy se consiguen reproductores de DVD a 400 pesos, por eso la gente en la mayoría de los casos no los arregla”.
La escena se repite en las casas de venta de cámaras fotográficas. En ese sentido destacaron que sólo se consigue el 50 por ciento.
El técnico consultado señaló que la mayoría de las cámaras familiares, ingresan a los services por problemas en la lente. En ese caso, se puede reparar. Pero cuando se trata de inconvenientes electrónicos, “algunas cosas se consiguen y otras no” señaló el encargado de una casa de fotografía y video de la capital santafesina. “En el 50 por ciento de los casos, en los cuales no se consigue el repuesto, la mayoría de la gente opta por comprar una cámara nueva”, recalcó Sebastián.
Los repuestos y accesorios son los insumos que más cuesta conseguir en este rubro.
En muchas ocasiones los usuarios se verán sorprendidos al confirmar que comprar un producto nuevo les va a salir lo mismo que sustituir alguna pieza.
En el caso de las notebook, una placa madre para un dispositivo marca HP puede rondar los 2.500 pesos, con la mano de obra incluida.“Hay muchas cosas que no se consiguen. Lo más factible es que puedas conseguir una placa usada, es difícil de conseguir una placa nueva”, recalcó Sebastián, propietario de una casa de insumos de computación.
El técnico en informática recalcó que las marcas nacionales son más fáciles de conseguir. “En el caso de que tengas un aparato de la marca HP o Sony, te va a convenir comprarte una computadora nueva”.
Partiendo del hecho de que en la actualidad el mercado ofrece ordenadores que arrancan a partir de los 3.000 pesos, en esas circunstancias los usuarios podrán evaluar los beneficios que les ofrece el producto nuevo.
Las diferentes escenas plasmadas se viven a diario en varios rubros donde hay involucradas marcas extranjeras, debido a la poca oferta que hoy muestran los comercios dedicados a la importación.