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Rescate de estudiantes en el cerro Champaquí: factores que influyen en las excursiones

El rescate se produjo en un contingente de 57 alumnos y profesores de un colegio secundario de Rosario, algunos de los cuales sufrieron descompensaciones.

Jueves 27 de Octubre de 2022

Los inconvenientes en las excursiones al cerro Champaquí en el último tiempo, que involucró a estudiantes de dos escuelas de Rosario, motivó la consulta a un experto en montaña para saber cuáles pueden ser los factores que terminan en rescates de emergencia.

Inclemencias del tiempo un tanto severas, falta de experiencia de los guías y la somatización de quienes van por primera vez a la montaña suelen transformarse en este tipo de "pseudointoxicaciones" propias del temor en altura, con la salvedad de la joven estudiante rosarina que falleció por una patología de base.

Walter Flores está al frente de Aike Expediciones, una compañía que suele realizar este tipo de excursiones. Egresó de la Escuela de Guías de Alta Montaña y Trekking, con aval a nivel nacional. Hace 35 años que realiza todo tipo de expediciones de montaña y la del Champaquí suele ser una más como tantas otras. Como toda persona que no tiene experiencia, cuenta que en agosto de 1987 hizo su primera cumbre en el Aconcagua y desde allí se transformó en su medio de vida.

"En el '87 que hice mi primera cumbre al cerro Aconcagua y desde allí dije que no lo haría nunca más. Sin embargo, fui cinco veces más y desde allí me convertí en guía hasta egresar en el 99 de la escuela terciaria de Mendoza, precisamente la E.P.G.A.M.T., aunque Córdoba luego creó otra escuela y la ley provincial Nº8801, que regula toda la actividad en esa provincia", explica a La Capital desde su experiencia personal.

Época del año

Según Walter, la época ideal para subir al cerro Champaquí es en primavera y otoño. "Si tengo que elegir, sería en otoño y primavera, porque en invierno hace mucho frío y en verano el calor es muy intenso y corres riesgo de deshidratación y quemaduras en la piel producto de la exposición al sol, aunque suele haber nevadas en principios de verano o temperaturas cálidas en pleno invierno", comenta.

La subida al Champaquí suele durar tres días: la salida se pauta para el jueves a la noche desde Rosario y comienza el ascenso el viernes y sábado, y el domingo se produce el descenso, más allá que el contingente haga o no cumbre.

Los caminos más comunes para comenzar el ascenso son los de Villa Alpina y Tres Árboles. Después, la opción es ir en auto hasta el cerro Linderos y desde allí a pie hasta la cima del Champaquí, que puede demorar entre 40 minutos y una hora y hacerlo en familia.

"Las tradicionales son por Villa Alpina, que ingresás a 1.400 metros sobre el nivel del mar y vas hasta los refugios, que están a 2.100. Allí tenés una jornada de 7 y 8 horas de caminata. Pero si entrás por Tres Árboles, que está a 2.300, perdés 200 de altura franca. Y desde allí tenés otras cuatro horas más hasta la cima, que es más sencillo de ir a pie y más complejo de ir en vehículo como en Villa Alpina".

Los refugios

Sobre el pie del cerro, que es donde están todos los refugios, pasa el río Tabaquillo. Históricamente hubo tres refugios: Ramón González (quien falleció en los 90' siguió su esposa Sara), Doña Nena (creaco en 1924, el más viejo) y Nelio Escapante (el último construido sobre finales de los 90). "Esos tres son los más clásicos pero hoy tenés en total una decena de lugares", apunta.

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En ese sentido, precisa que todos los refugios "cuentan con comodidades, con habitaciones con 25 cuchetas con colchones cómodos, habitaciones y cerradas; baños, algunos agua fría y caliente y uno tiene hasta videt; después, cocina y comedores donde pueden llegar a comer 150 personas sentadas a la mesa de manera simultánea. Todos están bien equipados y cuentan con amasadoras de pan, picadoras de carne, direcTV, energía solar y generadores, etcétera". Y rememora: "Antes te ibas a bañar a un arroyo y hoy comodidades a una casa".

Los mismos cuentan con comunicación por radio, distintos protocolos de evacuación desde pedestre, a lomo de mula, camilla y helicóptero como última opción.

El ascenso

Walter cuenta que el trayecto ostenta aproximadamente unos 15 kilómetros entre subidas y bajadas, típicos caminos de montaña. "Son 700 metros de nivel durante todo el día, entre subidas y bajas a ritmo del más lento. Es una caminata suave, tipo pan y queso, durante horas. Es muy difícil para la persona que no está acostumbrada mantener el ritmo lento y se cansan prematuramente", acota.

"Muchos conocen el camino, pero no tienen manejo de grupo"

La pospandemia generó una demanda de excursiones inusitada, a tal punto que muchas empresas tuvieron que reducir a los contingentes por su falta de experiencia y, a su vez, las inclemencias atípicas que generó este fenómeno de la Niña, donde las tormentas suelen sorprender a la delegación y generar pánico por sus severas ráfagas, a pesar del clima cambiante de montaña.

"No quieren suspender pese a avisarles que está previsto un mal clima por todos los protocolos y gastos que genera en cuanto al refugio y transportes y dedicen hacer la excursión igual", sostiene el guía.

Respecto a lo que ocurrió esta vez con el colegio Nuestra señora de Pompepa, donde al menos cuatro chicos tuvieron que ser rescatados vía helicóptero, explicó: "No estaba en la montaña, pero por lo que leí hay varios factores que influyen: el de montaña es un clima cambiante y en esta época, no sé si es la Niña o no, pero es más aún, hay mucha demanda los grupos no me bajaban de 100 personas, los reduje a 70 y los colegios han explotado con las salidas, no quieren suspender"

"Cuando somos montañeros viejos podemos capear la tormenta porque preparados y equipados, pero cuando guiás chicos es muy distinto, ya que a veces no están muy fuertes psicológicamente y se quiebran rápidamente, es ahí donde empiezan los malestares y descomposturas, lo que llamo «pseudointoxicaciones»", dice en alusión a los malestares que acusaron los chicos hospitalizados durante este miércoles en Santa Rosa de Calamuchita tras un operativo de rescate del Departamento de Unidades de Alto Riesgo (Duar).

Intoxicación y otros malestares

"Es algo muy raro el tema del agua, siempre hemos bebido agua de los arroyos y nunca tuvimos problemas; y con la comida tampoco tuvimos inconvenientes", acotó respecto a una de las hipótesis deslizadas sin confirmación oficial

A la hora de explicar el factor psicológico, lo ejemplificó con uno de los viajes realizados con alumnos de una escuela. "Fuimos para la cumbre a partir de las 10. De repente, el clima cambió: sopló el viento sur y despejó el cielo; diez chicos se quedaron en el refugio con los docentes y el resto encaró y no hubo más malestares. Sucede que somatizan por ese lado, aunque no quita lo que ocurrió con la nena".

"No es fácil evacuar a una persona, hay que ver qué clase de personas uno lleva y tener prurito a la hora de encabezar una excursión", recomendó.

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