Martes 22 de Noviembre de 2011
Acá, el ABC de la cocina fácil para los que viven solos.
1. Siempre tené ingredientes para sándwiches sanos. Usá pan integral y rellenalo con egg salad (huevo picado y queso Finlandia) + berro, o una pasta de atún, queso crema, choclo y tomate en cubos, o una milanesa de soja grillada con queso y verduras (las que tengas). Son rápidos, son light, no ensucian, y son proteínas sanas y mucho más magras que el fiambre.
2. Nada es más rápido, práctico y rico como una milanesa. Hace milanesas una vez cada quince días y ponelas en el freezer con papel film. Después prendés el horno y las ponés en una fuente apenas untada en aceite, vuelta y vuelta, cinco minutos. Con cualquier cosa que tengas van a quedar bien (un tomate, un puré de calabaza, una papa horneada).
3. Comprá envases descartables. No serán muy ecológicos pero son perfectos para fraccionar comida y meter directamente al horno o al microondas sin ensuciar y lavar. Vasos plásticos para porciones individuales de salsas o sopas, bandejas de aluminio redonditas para tartas individuales (las hacés con masa de empanadas y las rellenas con verduras, huevo y queso), y de plástico tamaño 101 (pedilas así, 101) para hacer viandas caseras listas para descongelar y comer.
4. Invertí en stock de especias. Los básicos son pimentón, orégano, tomillo, pimientas, nuez moscada, provenzal, ajo en escamas y azafrán. También una buena sal marina y aceite de oliva, el mejor que puedas comprar. Una simple papa hervida con un hilo de oliva extra virgen, pimienta negra recién molida y sal marina es un manjar.
5. Cuando cocines algo elaborado, calculá siempre el doble y freezá la mitad. Una vez que invertís tiempo, hacelo rendir. Picarás el doble de cebolla, pero miras el fuego y ensuciás una sola vez en la semana.
6. Los tres ingredientes más versátiles del mundo son los huevos, el tomate y el queso. Si tenés esas tres cosas en la heladera vas a poder hacer miles de comidas muy rápido. Omelettes, ensaladas, huevos revueltos, sándwiches no necesitan más que eso y un buen pan.
7. Milanesas vegetales. A diferencia de los bifes, el pescado y las pechugas que demoran y pierden textura al descongelarse, las milanesas vegetales se pueden tener freezadas y hacerse en muy poco tiempo, sin descongelarlas primero. Hay milanesas de soja, de arroz y verduras, de quinoa, de garbanzos y de seitán. ¿Cómo hacerlas? Ponelas así como están, congeladas, en una placa con spray vegetal. Se hacen vuelta y vuelta unos minutos hasta que estén doradas y crujientes.
8. Aprendan a hacer un risotto clásico, porque dominar la técnica es garantía de que van a comer bien, aun cuando no tengan nada de nada en casa. Son cuatro ingredientes que duran meses en la alacena: arroz de grano corto, cebolla, caldo, manteca y queso rallado. Si quieren, vino y azafrán. Doran la cebolla, luego tiran el arroz y lo sellan. Se cocina agregando caldo caliente de a cucharones, hasta que el arroz esté a punto. Lo montan con manteca (los que la odien, con queso crema) y terminan con queso en hebras.
9. Inviertan tiempo en un buen relleno de carne y hagan varias comidas para stockear. Cebolla, ají, ajo picados, carne picada, cubos de tomate fresco condimentado con pimentón, pimienta y perejil. Así solo sirve para rellenar zapallitos, calabazas, y ajíes y como base de una salsa bolognesa. Si le agregan huevo picado (con o sin aceitunas y pasas de uva) también hacen empanadas, pastel de papas o calabaza y unas fajitas improvisadas.
10. Cómprense un molde de muffins y úsenlo para preparaciones saladas. Pueden hacer 12 chipá guazú, 12 budines de verduras, 12 tartas individuales (meten una tapa de empanada que tapice el moldecito y adentro el relleno, queda perfecta), 12 souffles, 12 tortillitas al horno, o 12 manzanas asadas en una sola horneada y guardar.
Fuente: Planeta Joy.