Test: ¿Tu pareja está punto de romperse?
Animate a responder las preguntas de esta nota y fijate cuán bien o mal estás con tu media naranja. ¡Animate!

Martes 26 de Noviembre de 2013

Toda pareja tiene sus puntos de inflexión que pueden definir su futuro para bien o para mal. 

No todas las crisis tienen por qué desembocar en ruptura. Tampoco la calma y las buenas relaciones son garantía de felicidad eterna.

Por eso te desafiamos a realizar este test que la sexóloga Alesandra Rampolla incluye en su libro  “Juntos y revueltos, ¿para siempre? Cómo crecer y divertirnos en pareja" que pueden revelar más de un alerta.

Test

1. La mayoría de nuestras conversaciones son sobre temáticas mundanas, como a qué hora regresa, qué vamos a comer, o si pagó la cuenta de la luz.

A veces

No me identifico

2. Cuando hablamos, generalmente discutimos y nos hacemos reproches.

A veces

No me identifico

3. No tengo muchos temas de conversación interesantes con mi pareja.

A veces

No me identifico

4. Las discusiones fuertes son las emociones más intensas que comparto con mi pareja.

A veces

No me identifico

5. Me suelo referir a mi pareja con expresiones como “éste”, “ésta”, “no sabés cómo molesta”, “no sabés cómo es”.

A veces

No me identifico

6. Me critica todo el tiempo, en público y en privado.

A veces

No me identifico

7. Ya no me arreglo como antes y la mayor parte de mi ropa interior es “cómoda”.

A veces

No me identifico

8. Me visto más para mis amigas que para mi pareja.

A veces

No me identifico

9. Se arregla más para salir con sus amigas/os que para estar conmigo.

A veces

No me identifico

10. Mi pareja ya no es detallista conmigo.

A veces

No me identifico

11. No me provoca tener detalles con mi pareja.

A veces

No me identifico

12. Ya casi no tenemos salidas de a dos.

A veces

No me identifico

13. Prefiero salir con amigos que con mi pareja a solas.

A veces

No me identifico

14. Hace mucho que no me río con mi él/ella.

A veces

No me identifico

15. Cada uno tiene muchas actividades y no nos permiten pasar mucho tiempo juntos.

A veces

No me identifico

16. Dormimos distanciados físicamente.

A veces

No me identifico

17. Dejamos de besarnos.

A veces

No me identifico

18. Ya no nos acariciamos cariñosamente.

A veces

No me identifico

19. ¿El juego previo? Ya ni recuerdo de qué se trata.

A veces

No me identifico

20. El sexo con mi pareja no es malo, pero siempre es más de lo mismo.

A veces

No me identifico

21. Prefiero ver televisión, estar en la computadora, hablar por teléfono, trabajar… A tener sexo.

A veces

No me identifico

22. El sexo con mi pareja es aburrido.

A veces

No me identifico

23. Él/ella prefiere ver televisión, estar en la computadora, hablar por teléfono, trabajar… A tener sexo conmigo.

A veces

No me identifico

24. Las fantasías sexuales no me llevan a tener deseos de estar con mi pareja. [Aclaración: aquí no te pregunto si tenés fantasías sexuales con tu pareja; sino si tus fantasías (sean o no con tu compañero/a) te motivan a estar íntimamente con él/ella.]

A veces

No me identifico

25. Tengo sexo para lograr cosas (que me dé más dinero, que no se enoje cuando salgo, que haga tareas en el hogar, que no me reproche mis llegadas tarde, etcétera).

A veces

No me identifico

26. Pienso que cuando tengamos hijos vamos a sentirnos más unidos.

A veces

No me identifico

Resultados

* ¿Prácticamente no te identificás con estas afirmaciones? ¡Maravilloso, porque significa que tu relación está bastante saludable!

* ¿Tenés varias cruces en “A veces”? Debés prestar mucha atención, porque es probable que si aún no estás en crisis, esté a la vuelta de la esquina.

* Si te has identificado con muchas de las situaciones de alarma, lo primero que quiero hacer es… ¡Felicitarte! ¿Por qué? Porque has tenido la valentía de sincerarte con vos mismo. Tu pareja evidentemente está en problemas, pero diste el primer paso para resolverlos, que es reconocerlo.

* La última afirmación que se refiere a la decisión de tener hijos es lo que yo llamo “el manotazo de ahogado”. ¡Es una señal de alerta máxima! Muchas parejas piensan en ser padres justo en los momentos de mayor conflicto, en el afán de buscar algo en común. Pero no pueden construir sobre un tercero, un bebé los puede distraer de sus problemas por un tiempito, pero la crisis queda ahí latente y profundizándose. Los niños requieren de mucha dedicación, esfuerzo y sacrificios. Es decir que ahora las condiciones serán más difíciles para resolver el conflicto que cuando estaban ustedes dos solos.

* Empezá la convivencia con mucha comunicación. ¡Lo que no hables hoy será el gran conflicto de mañana!

Fuente: “Juntos y revueltos, ¿para siempre? Cómo crecer y divertirnos en pareja” (editorial Sudamericana), de Alessandra Rampolla. Sexóloga clínica certificada.