Tres ciudades tucumanas que hay que visitar
La provincia ha invertido en tres destinos turísticos emergentes. Te mostramos cuáles son y qué hay para hacer en ellas

Martes 29 de Agosto de 2023

La provincia de Tucumán ha invertido en tres destinos turísticos emergentes. En los últimos años, el turismo ha crecido enormemente en Tucumán. Es por eso que más allá de los puntos típicos, como Tafí del Valle, la provincia ha comenzado a incentivar y desarrollar nuevos destinos.

Como parte del programa 50 destinos, tanto la provincia como la Nación, realizaron varias obras para darle más espacios y actividades pensadas para los visitantes. Entre los lugares que se desplegó el proyecto, se destacan 3 ciudades tucumanas: San Pedro Colalao, San Javier y Simoca.

Dentro de las principales mejoras, se encuentran las realizadas en la terminal de ómnibus; debido al aumento de la demanda de servicios de empresas, como Balut, Vosa o Chevallier.

En esta nota te mostraremos los motivos para visitar estos tres destinos turísticos emergentes de Tucumán.

San Pedro de Colalao, la villa veraniega tucumana

Enclavado en las majestuosas montañas de la provincia de Tucumán, el pintoresco pueblo de San Pedro Colalao se presenta como un auténtico tesoro para los amantes del turismo rural y la naturaleza. Con su rica historia, impresionantes paisajes y hospitalidad característica, este rincón de Argentina ha comenzado a atraer la atención de viajeros que buscan una experiencia única y enriquecedora.

Ubicado a unos 140 kilómetros al noroeste de la capital provincial, San Pedro Colalao es un remanso de paz rodeado de imponentes montañas, valles verdes y ríos cristalinos. Allí se estableció la primera villa turística provincial

Uno de los puntos más altos de la región, el Monte Bello, ofrece una vista panorámica. Los viajeros pueden llegar a la cima a través de un pintoresco camino lleno de curvas, disfrutando de la exuberante vegetación. A pocos kilómetros de ahí, se encuentra además la Piedra Pintada. Se trata de un sitio arqueológico donde se encuentran artes rupestres, las cuales están referidas a la fertilidad y la agricultura.

Pero es gracias a los ríos Tipas, Tacanas y Chulca, que la ciudad cautiva a sus visitantes; ya que no solo se permite nadar en ellos, sino que también es posible realizar actividades como rafting y remo.

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Foto: Ministerio de Turismo de Tucumán

San Javier, naturaleza pura a minutos de San Miguel de Tucumán

San Javier con su combinación única de belleza natural y rica herencia histórica, se ha convertido en un destino turístico de primer nivel, cautivando a quienes se aventuran a explorar sus maravillas.

Y todo eso se encuentra a tan sólo 25 kilómetros de la capital, por lo que gracias al Mirador de San Javier, los visitantes son recompensados con panorámicas espectaculares de los valles circundantes y del centro. Los amantes de la fotografía y aquellos en busca de momentos de serenidad encontrarán en este mirador el lugar ideal.

Además, allí se encuentra la Reserva de Horco Molle, un refugio natural que ofrece una gran variedad de senderos para caminatas, rutas de bicicleta de montaña y oportunidades para la observación de aves. Los bosques exuberantes, arroyos cristalinos y la flora autóctona brindan un entorno perfecto para conectar con la naturaleza.

Un paseo que no se puede dejar de lado es la Cascada Río Noque, el cual forma parte del Parque Sierra San Javier y las típicas yungas del norte argentino. Al final de la caída de agua, se forma una pileta cristalina que invita a refrescarse o admirar el paisaje.

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Foto: Ministerio de Turismo de Tucumán

Simoca, la capital nacional del Sulky

Con una combinación única de tradición, paisajes exuberantes y hospitalidad local, Simoca se perfila como un lugar que vale la pena descubrir.

Se encuentra ubicada a tan solo 50 kilómetros al sureste de la capital provincial, San Miguel de Tucumán. Entre sus atractivos turísticos más destacados hay que mencionar su centro impregnado de historia. Sus calles empedradas y casonas coloniales reflejan la herencia cultural de la región. Los visitantes pueden explorar la Iglesia de San Pedro y San Pablo, construida en el siglo XVIII, y conocer sobre la rica historia religiosa y arquitectónica de la zona.

Si hay algo que se puede poner como sinónimo de Simoca, eso es el sulky. Es que ahí se desarrolla la Fiesta Nacional de este típico transporte norteño, que se lleva a cabo anualmente en el mes de octubre. Este colorido festival celebra la tradición del sulky, un carro tirado por caballos que se ha convertido en un símbolo de la región. Los visitantes pueden disfrutar de desfiles, competencias y espectáculos folklóricos.

Pero además, la ciudad se destaca por sus ferias y mercados locales, los cuales funcionan todos los sábados. El mercado de artesanías y productos regionales es una oportunidad perfecta para adquirir recuerdos únicos y degustar deliciosos sabores locales, como los dulces tradicionales y los productos derivados del azúcar.

Por último, para los amantes de la naturaleza en Simoca se encuentra La Reserva Natural El Cadillal, que ofrece senderos pintorescos y vistas panorámicas de la región. Está atravesado por el río Marapa, el cual crea un ambiente ideal para la pesca deportiva y actividades acuáticas.

Si es que estás con ganas de visitar Tucumán, conocer nuevos espacios y tener nuevas experiencias, entonces andá reservando tu pasaje de micro con Balut o Chevallier y pasa por estas tres ciudades y disfrutá todos los atractivos que tienen para ofrecerte.