La columna de la Tercera Edad
Lunes 01 de Enero de 2018

Un año que comienza

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Desde el espacio donde nos relacionamos este año que está finalizando, ustedes como lectores y yo haciendo una pequeña reflexión semanal que alienta a la salud integral de nuestros adultos mayores, no quería dejar de hacer extensivo a toda la población, un mensaje general sobre estos balances y reflexiones inevitables que toda posibilidad de comienzo trae consigo.

Hoy, a horas de despedir el 2018...

Saludemos el año que se va, agradezcamos el aprendizaje que muchas situaciones nos generaron.

Las satisfacciones, las alegrías, las penas, todas contribuyen a crecer como personas.

Recibamos al año que comienza con apertura, no olvidemos que mágicamente, cada día nos brinda una nueva oportunidad para volver a empezar. Para volver a creer. Para volver a confiar.

Agradezcamos lo que tenemos, que seguramente alcanza mucho más de lo que pensamos para ser felices. Los mayores tesoros, no son materiales.

Aunque difícil, no vivamos pensando en lo que podremos o "debemos" hacer, no planeemos tanto, desafiemos la ruptura de la estructura constante.

Muchas veces la espontaneidad es salud.

La improvisación supone un plus de disfrute inesperado, y las expectativas se retiran vencidas ante los maravillosos frutos que surgen del "aquí y ahora".

Soltemos las tristezas del pasado, que ya no pueden modificarse y sólo acarrean angustias.

Dejemos al futuro tranquilo, que no tenemos la bola de cristal para predecir el tiempo y actuar en base a eso.


Después de todo, el presente será siempre el único tiempo en el que podremos operar.

Sólo tenemos el HOY, y mi deseo es que lo disfruten siempre, lo mejor que puedan.

Feliz año nuevo para todos, bienvenido 2018. ¡Salud!