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Jueves 02 de Agosto de 2018

Un homenaje a los tres valientes que se atrevieron a escalar la montaña más alta de Grecia

El 2 de agosto de 1913 Frédéric Boissonnas, su amigo Daniel Baud-Bovy y Christos Kakkalos llegaron a la cima del mítico Monte Olimpo.

Según la mitología griega antigua, el Monte Olimpo era el hogar de los dioses. ¿Deberían los simples mortales atreverse a escalar tan alto? En 1913, tres valientes escaladores respondieron que "sí" al escalar esta cumbre de casi tres mil metros esculpida con profundos barrancos y desniveles abruptos. Google recuerda hoy al fotógrafo suizo Frédéric Boissonnas, su amigo Daniel Baud-Bovy y a Christos Kakkalos, un cazador griego que les sirvió de guía, quienes partieron en un clima traicionero hace más de cien años hacia la cima.

Kakkalos conocía la montaña tan bien que escaló sus inclinadas pendientes descalzo. Los suizos tenían cierta experiencia en el alpinismo, pero Boissonnas tuvo que cargar equipos fotográficos pesados en la montaña. Él y su amigo, Baud-Bovy, estaban atados con una cuerda, procedimiento estándar para tales expediciones.

Durante su ascenso, la cumbre, donde se dice que residen los dioses griegos, estaba envuelta en nubes de tormenta, y los escaladores confundieron un pico menor con el de los dioses. Pensando que su ascenso estaba hecho, los eufóricos aventureros escribieron cartas describiendo su hazaña y colocaron las notas en una botella que enterraron en una cresta que bautizaron Victory Top. Cuando la niebla se aclaró, espiaron otro pico más impresionante, llamado Mytikas.

Al darse cuenta de su error, Boissonnas y Baud-Bovy apenas hicieron una pausa para considerar lo que harían. Cuando Kakkalos preguntó: "¿Vamos a subir?", solo había una respuesta posible. Con Kakkalos a la cabeza, los hombres continuaron hacia arriba, trepando por la garganta resbaladiza. El 2 de agosto de 1913 llegaron a la cima de la montaña que los tres habían esperado conquistar.

La Nación