Verano austero: casi 80% de los argentinos se queda sin vacaciones por la crisis

Las vacaciones pasaron a ser un privilegio inalcanzable para los argentinos. Se recorta la cantidad de días de viaje y florece el "turismo de cercanía"

Jueves 25 de Diciembre de 2025

Según un reciente informe, siete de cada 10 argentinos no viajarán esta temporada de verano de vacaciones. El aumento de costos y la pérdida del poder adquisitivo transforman el descanso en un privilegio inalcanzable para la mayoría. El impacto de la recesión económica se profundizó respecto del año anterior.

playa mar vacaciones

Vacaciones desinfladas para los argentinos

En enero de 2025, 70,2% había señalado que no viajaría por motivos económicos, mientras que en la medición actual ese porcentaje ascendió a 78,2%.

El panorama turístico para el verano 2026 se presenta sombrío. La situación económica fuerza a las familias argentinas a reconfigurar sus prioridades, colocando al esparcimiento en el último escalón de la lista. Con una inflación que no da tregua en sectores claves, el tradicional viaje a la costa o a las sierras se ha convertido en una meta imposible.

Vacaciones desinfladas

  • 78,2% de deserción: siete de cada diez argentinos confirmaron que no tienen planes de viaje para este verano.
  • Recorte de gastos: quienes sí viajan, lo harán por períodos más cortos (un promedio de tres a cinco días) y eligiendo destinos de cercanía.
  • El factor precios: los costos de alojamiento y transporte han subido por encima de la media salarial, dejando fuera del mercado incluso a la clase media.

Un cambio de hábito forzado

Ante la imposibilidad de viajar las opciones se reducen a:

  • "Turismo de patio": uso de piletas hogareñas o clubes locales.
  • Salidas de un día: visitas a quintas o parques recreativos cercanos sin pernocte.
  • Consumo gasolero: prioridad absoluta en la compra de alimentos frente a cualquier gasto recreativo.

La temporada que se avecina marca una de las brechas más profundas de los últimos años entre el deseo de descanso y la realidad del bolsillo.