Jamás besada

Martes 01 de Noviembre de 2011

Esta mujer centenaria de Matto Grosso, Brasil, cumple cien años este 1 de noviembre y jura que nunca fue besada. Sus secretos de longevidad, el buen humor y la buena alimentación. Nympha Escolástica da Silva festeja sus cien años, y lamenta que el Día de los Muertos es cuando se siente más sola que nunca, ya que hace 20 años murió su esposo y a sus amigos tampoco los tiene.

Viuda hace más de 20 años, Nympha Escolástica afirma que su marido fue su gran amor. Y recuerda el momento en que le pidió casamiento a través de una carta enviada a su casa por el hombre que, según ella, pagó el precio necesario para tenerla: se rehusó a una única cosa, besarlo. "Dios me libre. Completo cien años con mi boca virgen. Ella es sagrada, y sólo la usé para comer y para beber, nada más. Nunca besé a mi marido ni a ningún novio", explicó al diario Globo.

Para la abuela, el beso es algo repugnante y critica a quien lo da: "No sé cómo una persona puede hacer eso. Da asco. Siempre le digo a mis nietos que no hagan más eso porque no van a conseguir nada de esa práctica", dijo también.

Así que el beso para ella es también abolir un acto sagrado porque, según ella, a través de la boca proferimos maldición y bendición. "Cómo puedo hablar cosas de Dios si mi boca está sucia, el beso contamina", expresó.

Sin embargo, esta mujer quebró algunas reglas de las mujeres de su época: "Cuando me pidió matrimonio, le dije que yo era fea, pobre y que nunca iba a cocinar y lavarle la ropa. Pero siguió conmigo, dijo que no era problema, que mismo así yo valía la pena".

Nympha nació en una fecha cabalística: un 1º de noviembre de 1911 (01/11/11), y es parte de una familia de 11 hermanos.

SECRETOS DE VITALIDAD

“Siempre fui impulsiva y nadie podía conmigo. Tampoco di molestias. Si decían algo que no me gustaba, respondía a la altura". Hija de agricultores, Nympha trabajó desde la infancia en el campo. La mujer siempre comió porotos, carne de cerdo y ni piensa cambiarlos por sopa, además de tomar un buen café cada mañana. "Las comidas tan delicadas no dan fuerza a la persona", afirmó.

Además de tener buenos hábitos al comer, Nympha come mucho: "Es uno de los placeres de la vida. Sólo que tuve que parar con la cervecita porque me hacía mal y no pude ya beber ni un poquito".

"Mi salud es de fierro. El secreto de mi longevidad es el humor que traigo conmigo", expresó.  Nympha tiene cinco hijos, 23 bisnietos, y un tataranieto. "La alegría nos hace vivir más. Pero todavía es pronto para morir: quiero vivir más". Relató además que sus padres le hicieron tomar guaraná, especialmente energética, desde pequeña: "Me enseñaron a tomar desde temprano. El guaraná ayuda a evitar enfermedades y dolores y creí en ese hábito de siempre beberlo bien temprano a la mañana".

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