Calvo y con una barba prominente, Elías Micael O., alias "Temible Yanki", un changarín del Mercado Abasto de barrio Yapeyú, quedó imputado este mediodía en los tribunales de Santa Fe luego de haber sido detenido por usurpar a los tiros una propiedad en el norte de la ciudad.

La imputación estuvo a cargo del fiscal Omar De Pedro, el cual ordenó su detención el pasado lunes y fueron los pesquisas de la Dirección de Inteligencia Criminal Estratégica de la Policía de Investigaciones (PDI) quienes lo apresaron en Grierson y Hugo Wast, del barrio Loyola Sur.

El pedido de captura del fiscal fue en base a una investigación que surgió a raíz de una denuncia por la usurpación de una vivienda ubicada en aquella jurisdicción y que tuvo como principal apuntado al "Temible Yanki".

Por esos hechos, el fiscal le atribuyó el delito de "coautor de coacción agravada con el fin de que se haga abandono de residencia habitual". Para el próximo viernes 6 de abril, se desarrollará la audiencia de prisión preventiva tras un acuerdo desarrollado entre De Pedro y la abogada particular del imputado, Hilda Knaeblein.

Armado y amenazante

Los hechos por los cuales Elías Micael O. quedó detenido ocurrieron entre el 6 y 11 de marzo pasado cuando, según el testimonio de las víctimas, el acusado, junto con dos hombres, "Bambino" y "Jona", se apersonaron en las afueras de una vivienda ubicada en Hugo Wast al 6800 del barrio Loyola Sur.

Allí, efectuando disparos y pateando la puerta de ingreso de la vivienda amedrentaron a la propietaria del domicilio -F.I.- , quien se encontraba con sus dos hijas de 15 y 18 años. Seguidamente, les indicaron que debían abandonar la vivienda.

Las presiones contra la víctima no culminaron allí, sino que su padre trató de saber qué había pasado y por medio de una llamada, el hoy imputado le indicó que era "El Yanki" y que si querían que dejen tranquila a su hija "debía abonar una suma de 60.000 pesos ya que la casa le pertenecía a ellos".

Ante la negativa de tener ese dinero, "Temible Yanki" lo citó para hablar personalmente en una casa donde se entregaba la copa de leche del barrio. Ya en el lugar, el imputado le exhibió un revólver y le aseguró: "Con este 44 te voy a matar", en torno a su negativa de que le pague.

Días después, tras el cobro de un seguro, el padre de la joven usurpada buscó 50.000 pesos y se los entregó al delincuente.

La prepotencia continuó

Las amenazas del violento usurpador continuaron unos días después. Es que el 22 de marzo, el padre de la víctima volvió a recibir mensajes amenazantes para que entregue más dinero, la propiedad y el automóvil.

Cuatro días después, el acusado volvió al barrio y amenazó nuevamente al hombre ya que le manifestó que debía dejar su propiedad porque después iba a ser peor.