Causa "entrenadores del horror": dictaron prisión preventiva para la última condenada que seguía en libertad

Se trata de Solange Arteriza, cuya sentencia a 14 años de prisión fue confirmada. El tribunal santafesino ordenó su detención inmediata tras años de un proceso que transitó en libertad.

Martes 06 de Enero de 2026

La Justicia de Santa Fe dio un paso clave este martes en la resolución de la causa conocida como “los entrenadores del horror de San José del Rincón”. El tribunal integrado por los jueces Celeste Minniti, Martín Torres y Pablo Ruiz Staiger dictó la prisión preventiva para Solange Arteriza, quien hasta el momento era la única de los cuatro condenados por abuso sexual infantil que permanecía fuera de la cárcel.

A diferencia de su hermana Sheila, su madre Alicia Reina y el principal implicado, Walter Sales Rubio —todos detenidos desde el inicio del proceso—, Arteriza había logrado transitar el juicio bajo libertad con restricciones. Esta situación llegó a su fin hoy en los tribunales de la capital provincial, donde se ordenó su encarcelamiento efectivo.

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El reclamo de las familias

A pesar del avance judicial, los familiares de las víctimas manifestaron sentimientos encontrados. El malestar radica principalmente en la reducción de la pena de Arteriza, la cual fue recortada de 16 a 14 años de prisión bajo el argumento de que habría sido "manipulada" por Sales Rubio y que tuvo una menor participación cuantitativa en los ataques.

"No estamos de acuerdo con la reducción. Eran cuatro personas organizadas para que estos hechos aberrantes se dieran; los cuatro fueron necesarios para que todo esto sucediera durante tanto tiempo", expresó Salomé, familiar de una de las víctimas.

La defensa de Arteriza había logrado evitar la prisión preventiva previa mediante informes psiquiátricos, una estrategia que la querella cuestionó duramente: “Estamos hablando de personas adultas, conscientes de sus actos. Particularmente Solange pudo formarse y hacer su carrera profesional”, enfatizó la mujer.

Un daño irreparable

La detención de la última integrante de la banda criminal cierra un ciclo procesal, pero no las heridas de las víctimas, que hoy son adolescentes y jóvenes. Los familiares subrayan que, aunque el fallo ayuda a que el sufrimiento de los niños no quede en la nada, el impacto psicológico persiste.

“Esto es un daño irreparable”, sentenció Salomé ante la prensa. “Hasta el día de hoy seguimos sufriendo las consecuencias de estos hechos aberrantes que cometió esta gente”.