El 30 de marzo del 2017, sonó el teléfono en la guardia de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones de la policía de Santa Fe. Una voz del otro lado alertó que en un domicilio de la ciudad de Recreo, un joven mecánico del barrio vendía droga al menudeo y que lo hacía a simple vista de todo el vecindario.

Fue a partir de allí que los pesquisas antinarcóticos iniciaron una investigación judicial que culminó, en junio, con la detención del mecánico y con el secuestro de estupefacientes de uno de los dos domicilios que utilizaba para comercializar marihuana y cocaína.

Un año después, terminó siendo condenado a cuatro años de prisión efectiva en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe tras un acuerdo firmado entre la Fiscalía General y la abogada defensora.

El dictamen fue emitido esta semana y declaró a Iván Ramón Albornoz (22) como autor del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización por lo que deberá purgar su pena en la Unidad Penitenciaria N° 1 de Coronda.

Desbarate

La detención de Albornoz se dio el 14 de junio del año pasado, luego de que el juez de Instrucción federal ordene allanar uno de los domicilios donde presuntamente se organizaba la venta de estupefacientes.

Tras la irrupción, los investigadores secuestraron del domicilio de Santa Fe al 200, un total de 36 envoltorios con marihuana, tres microchips, recortes de nylon y 3779,85 pesos.

Pero las requisas no culminaron allí, sino que dentro de otra propiedad, emplazada hacia el cardinal este de la primera, los pesquisas ingresaron y encontraron 156 envoltorios con marihuana, picadura de la misma sustancia, recortes de nylon, un microchip, cuatro celulares (dos de ellos marca Samsung y los restantes Motorola y Nokia), 2.467,75 pesos y una cámara fotográfica.

A su vez, se halló documentación a nombre de Albornoz, el cual se encontraba presente en el lugar, por lo que terminó detenido.

La causa fue resuelta días después en el Juzgado Federal N° 2, donde el titular, Francisco Miño, dispuso el 30 del mismo mes que Albornoz sea procesado por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. En tanto, el 26 de octubre se dispuso la clausura de la investigación y se elevó la causa a juicio.

Ya ingresada la causa al Tribunal Oral Federal, la defensa y la Fiscalía arribaron a un acuerdo por lo que se firmó un juicio abreviado que culminó el pasado 28 de marzo con la homologación de la jueza María Ivón Vela, quien condenó a cuatro años de prisión a Albornoz.