Judiciales
Martes 12 de Junio de 2018

Condenaron a un proxeneta que obligó a su pareja a prostituirse en el centro de la ciudad

La pena fue dictada en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe y tuvo como víctima a una mujer que debía "hacer la parada" en Mendoza y 4 de Enero. "Un día le manifesté que no quería ir más y me pegó un puñete y me dijo que iba a trabajar cuando él quería", confesó la víctima.

La Justicia federal de Santa Fe condenó a un proxeneta oriundo de barrio Don Bosco que fue acusado de obligar, por medio de la violencia física y verbal, a su pareja a que se prostituya en una esquina céntrica de la ciudad de Santa Fe entre 2015 y 2016.

La pena dictada estuvo a cargo del tribunal de jueces camaristas del TOF, José María Escobar Cello, Luciano Lauría y María Ivón Vella, los cuales homologaron el acuerdo abreviado cerrado entre la Fiscalía General del Ministerio Público Fiscal y la defensa del imputado, a cargo de Julio Agnoli (defensor oficial).

El dictamen fue emitido el pasado 8 de junio y terminó imponiendo la pena de seis años de prisión efectiva a Diego Martín De la Mata (36), oriundo del barrio Don Bosco, que se presentaba como cocinero pero que en realidad vivía de los ofrecimientos sexuales que debía realizar su expareja, S. M. C., bajo amenazas.

La condena encontró culpable a De La Mata en el delito de "promoción y facilitamiento de la prostitución y explotación económica del ejercicio de la prostitución agravado por mediar violencia, amenaza y abuso de la situación de vulnerabilidad de la víctima", en concurso ideal.

Si bien la sentencia fue resuelta en seis años de prisión efectiva, la pena final se fijó en siete años y seis meses de prisión efectiva ya que se le unificó una condena anterior, del 2 de junio del 2015 (por un robo), dictada por el Colegio de Jueces de Primera Instancia del Distrito Judicial Nº 1 de Santa Fe.

La investigación que concluyó con la condena de De La Mata, tuvo su inicio en una denuncia radicada por la víctima el 20 de junio del 2016 en sede policial y que derivó en el inicio de una pesquisa tramitada en la Agencia de Trata de Personas dependiente del Ministerio de Seguridad de la provincia.

Un día después el proxeneta fue detenido cuando iba a bordo de un automóvil Citroën C3 blanco –dominio FJF 190. A su vez, se allanó el domicilio donde vivía, en un departamento ubicado en el monoblock B de barrio Don Bosco, en el norte de la ciudad, donde los investigadores encontraron los bienes que supo comprar con el dinero proveniente de la explotación sexual de quien entonces era su pareja.

Primeramente De La Mata fue imputado en la Justicia provincial, ya que la causa se tramitó en su inicio en el Ministerio Público de la Acusación pero en septiembre del mismo año, el Colegio de Jueces Penales se declaró incompetente y remitió la causa al Juzgado Federal Nº 1.

A partir de allí, el caso fue llevado por la Fiscalía Federal Nº 1 y sumó una serie de testigos y pruebas que permitieron comprobar cómo De La Mata amenazó a la víctima para que se prostituya diariamente y así valerse de la ganancia obtenida por la mujer.

Santa Fe, la prostitución y sus clientes
La víctima tenía que prostituirse en una esquina céntrica de la ciudad las veces que el imputado le ordenaba. "...Él me buscó la parada en Mendoza y 4 de Enero, mientras yo trabajaba, él me vigilaba... Siempre me llevaba entre las 23 y las 3 de la madrugada (...). Por la noche eran entre dos mil y tres mil pesos, ese dinero lo tomaba siempre Diego", confesó la mujer en sede judicial.

"Pactaba el precio que debía cobrar y se quedaba a controlar que no me exceda en el tiempo con los clientes. Tuve varios episodios de violencia. Un día le manifesté que no quería ir más y me pegó un puñete y me dijo que iba a trabajar cuando él quería, no cuando yo quiera", fue uno de los relatos que sirvieron a los investigadores del caso para entender el grado de violencia que ejerció De La Mata sobre su expareja.

Esta fue tan brutal que el imputado llegó a introducirle un arma de fuego en la vagina a la mujer que le provocó una seria lesión, la cual luego fue confirmada por uno de los testigos que declaró en la causa y también por la declaración que dio la mujer en cámara Gesell.

En tanto, la causa logró establecer, por medio del relato de clientes, que el hoy condenado le pautaba los horarios y los "usuarios". En este sentido, un cliente confesó en sede judicial: "Un día el imputado me llamó y me aclaró que la hacía prostituir para él porque necesitaba plata, que la hora con ella valía mil quinientos pesos. De ahora en más si querés estar con ella tenés que pagar lo que te digo...".

Las amenazas de De La Mata no solo fueron contra la víctima, sino que también se dirigieron hacia los clientes, a los cuales amenazó y exigía sumas de dinero por haber estado con su pareja. Por ejemplo, en una oportunidad el proxeneta se dirigió hacia el comercio de un cliente y le pidió dinero. En otro momento, el 9 de mayo de 2016, fue hasta la estación donde trabajaba otro cliente y le exigió dinero y luego le sustrajo su celular.

El calvario culminó cuando la víctima, aterrorizada por la situación no dio más y denunció todo lo vivido en el Centro Territorial de Denuncias. A partir de allí se inició esta historia que terminó con De La Mata condenado y purgando su pena en la Unidad Penitenciaria de Coronda.