Judiciales
Martes 26 de Junio de 2018

Condenaron a una vendedora barrial de drogas vinculada a la banda de "Los Maraqueros"

La pena impuesta fue por cuatro años de prisión efectiva. La mujer fue detenida en 2017 en el marco de una investigación realizada por la Brigada Operativa Departamental I.

La Justicia Federal de Santa Fe condenó a Lorena Miño, una vendedora barrial ligada al clan de "Los Maraqueros", una organización narco con residencia en el barrio San Lorenzo, en el sur de la ciudad de Santa Fe.

La pena impuesta estuvo a cargo del tribunal de jueces de cámaras compuesto por José María Escobar Cello, Luciano Lauría y María Ivón Vella y fue por un total de cuatro años de prisión efectiva. La sentencia se produjo en un juicio abreviado que fue cerrado entre el fiscal general Martín Suárez Faisal y el defensor oficial Julio Agnoli.

El fallo del tribunal también determinó que la mujer narco deba abonar un total de 45 unidades fijas de multa, lo cual equivale a un monto de $135.000. Dicha suma tendrá que ser efectuada, caso contrario el cómputo de la pena será mayor.

La investigación iniciada en 2017 estuvo a cargo de la Brigada Operativa Departamental I. El 4 de febrero de ese año, los agentes antinarcóticos advirtieron a la Justicia Federal que en una vivienda de Pasaje Cervantes al 4000, del barrio San Lorenzo, una mujer vendía estupefacientes.

Con el correr de las semanas, los agentes lograron establecer que quien comercializaba los estupefacientes –marihuana y cocaína– era Lorena Miño, quien tendría estrechos lazos con la banda de "Los Maraqueros", una violenta organización familiar que desde hace años opera en el sur de la capital provincial. En este sentido, se estableció que Miño estuvo en pareja con dos miembros de la sindicada banda.

El 8 de abril de ese año, la Justicia otorgó un allanamiento a la vivienda, por lo que los agentes del BOD lograron ingresar y secuestrar un total de 72 envoltorios de cocaína y otros elementos de interés para la causa. En tanto, procedieron a detener a Miño, quien quedó a disposición del juez federal Nº 1 Reynaldo Rodríguez.

ALLANAMIENTO.jpg


Dos semanas después, el magistrado federal dictó el procesamiento –el 24 de abril– para Miño, tras considerarla "autora del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización". Posteriormente, el 11 de mayo, la imputada logró obtener el beneficio de la excarcelación y quedó bajo la medida cautelar de prisión domiciliaria. Pero la historia se habría repetido.

Otra inspección
Con el devenir de la causa, los investigadores lograron establecer que Miño, a pesar de que se encontraba procesada y con prisión domiciliaria, continuaba con la venta de estupefacientes en el mismo lugar donde había sido allanada.

Fue así que, ante tal situación, el fiscal federal Nº 1 solicitó al juez en turno el allanamiento de la vivienda. El pedido fue aceptado y a raíz de ello, los pesquisas antinarcóticos volvieron a allanar. El panorama fue el mismo: envoltorios con estupefacientes –un total de 28– y dinero en efectivo. Dichos envoltorios contenían lidocaína, un fármaco.

El 28 de julio, Miño fue nuevamente procesada por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y continuó con la prisión domiciliaria hasta esta instancia. El 17 de noviembre la causa fue elevada a juicio en torno al allanamiento del 8 de abril pero se dispuso que sea sobreseída en torno al segundo allanamiento.

El lunes pasado, luego del acuerdo llevado a cabo entre el fiscal general y la defensa de la mujer, el tribunal homologó el juicio abreviado y dispuso que Miño sea sentenciada a cuatro años de cárcel.